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Jerry Goldsmith en el ROYAL ALBERT HALL El pasado jueves 28 de junio de 2001, en el prestigioso Royal Albert Hall de Londres (Inglaterra), se escucharon en todo su esplendor las notas del concierto en vivo que Jerry Goldsmith brindó a sus admiradores. Junto a nada más y nada menos que la London Symphony Orchestra, el compositor ofreció un excelente programa basado en sus famosas bandas sonoras. Cinematracks estuvo allí, y esta es la cobertura del evento.
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** Para quienes tuvieron la oportunidad de presenciar el concierto que Jerry Goldsmith ofreció recientemente en Londres, la experiencia tiene que haber sido sin lugar a dudas increíble. En primer lugar, gracias al ambiente de lujo del Royal Albert Hall, que con su bella arquitectura y su acústica indescriptible permitió a los espectadores, llegados de todos los rincones posibles del mundo, sentirse como verdaderos reyes. Gracias, también, a la siempre perfecta interpretación de una de las orquestas estables más prestigiosas del mundo, que con su notable virtuosismo demostró una vez el por qué del orgullo de llamarse la London Symphony Orchestra. Y, desde luego, a la posibilidad de tener al propio compositor casi al alcance de la mano, que como es de dominio público estaba recuperándose de una intervención quirúrgica que lo había obligado a suspender su presentación en Barcelona un mes antes. Esto último había provocado un comprensible nerviosismo entre los espectadores, quienes hasta el día antes del concierto no estaban del todo seguros de si el maestro iba asistir personalmente. Sin embargo, toda duda sobre su presencia o su estado de salud se disipó cuando, una hora antes del espectáculo, los fans y los periodistas fueron invitados a una improvisada conferencia en vivo con Jerry Goldsmith.Con el mejor de los humores, con sencillos pantalones, jeans, camiseta y saco, Jerry fue recibido con fervorosos aplausos. Primero, fue entrevistado por el crítico Adrian Edwards. El compositor aclaró que el programa de este concierto era diferente a los que había ofrecido en años anteriores, tanto en forma como en contenido. Con la excepción de los clásicos temas de televisión, no sólo las películas seleccionadas eran distintas, sino que se interpretaría varias piezas de cada una, a la manera de pequeñas suites armadas especialmente para el evento. Entre las bromas suspicaces de siempre y algunas nuevas, Goldsmith comentó que él llamaba a esta nueva selección "...programa de mis películas menos exitosas", aunque quizás el público no estuvo totalmente de acuerdo. |
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Luego la palabra la tuvieron los fans, quienes se interesaron en varias cuestiones. Entre ellas destacó la siguiente pregunta: a cual de sus colegas, actualmente en actividad, Goldsmith le tenía aprecio. Tras una dramática pausa, Jerry señaló a Elmer Bernstein. Se le preguntó también por cual de las partituras de su vasto repertorio se sentía más orgulloso, a lo que el compositor respondió que por The Blue Max, porque fue su primer gran partitura épica. Y se habló de la nueva forma de grabación que es el Super Audio CD, sobre la que Goldsmith no ocultó su admiración, y de que los DVD posiblemente no traerían de aquí en más la música de la película aislada en una pista independiente, modalidad con la que el compositor se mostró completamente de acuerdo, porque lo anterior actuaba contra los derechos y la propiedad de los autores. A las 7:30 hs. en punto, el gran evento del Royal Albert Hall comenzó. Los miembros de la London Symphony entraron de manera triunfal, seguidos por el concertmaster y el compositor-director Jerry Goldsmith. |
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El público los recibió con eufóricos aplausos. Sin más rodeos ni presentaciones, el concierto empezó con la conocida fanfarria de Star Trek: First Contact., que al igual que todos los temas que vendrían después se escuchó en versión sorprendentemente fiel, en tempo e interpretación, a las grabaciones originales que todos conocen de los soundtracks editados. Acto seguido comenzó la suite de The Blue Max, que consistía en cuatro números. La elegante "Overture" abrió este espectáculo sonoro a la perfección; la gran orquesta se había munido de todos los artefactos de percusión posibles, incluida la máquina de viento. Y tal es así que cuando comenzó "The Bridge" las luces enfocaron al percusionista, quien con una clara satisfacción giraba la manivela de esta máquina tan particular. Luego, "The Attack" apareció de repente en el aire y el tema de acción fue interpretado de forma espectacular. El "Finale" fue la última pieza musical de esta gran banda sonora. El público aplaudía emocionado, pero lo mejor aún estaba por empezar: los inigualables sonidos de Planet of the Apes llenaron la sala. Primero, "The Search Continues", que le imprimió al concierto un extraordinario dramatismo. Luego, "The Clothes Snatchers" demostró la excelencia con que los músicos interpretaron esta tan difícil partitura, que requirió de nada menos que seis percusionistas. El silencio en la sala era absoluto, como si todos esperaran la mejor parte de la música de este icono de la ciencia-ficción. Goldsmith no se hizo esperar y "The Hunt" irrumpió con toda su euforia. No obstante, y como toda buena regla tiene su excepción, en esta pieza apareció la única rareza del concierto. La orquesta tenía todo tipo de instrumentos percusivos imaginables, pero la sección de los vientos no contaba con el tan importante y particular sonido del ram horn. Sin ninguna explicación posible, el motivo principal de tres notas de "The Hunt" fue interpretado por el trompetista principal. Este minúsculo detalle fue inmediatamente olvidado ante la virtuosa interpretación de la London Symphony Orchestra, y luego vino la suite de The First Great Train Robbery. Aparentemente, la poco recordada película fue un éxito en Inglaterra, y Goldsmith le regaló a los oyentes una suite que incluyó el tema y los principales motivos, con una lograda performance que cerró la primera parte del concierto. Después de un corto intervalo vino la segunda parte, donde Jerry Goldsmith utilizó el micrófono para explicar que la próxima pieza a interpretar le fue sugerida para incluir en el repertorio antes de su último concierto en Japón. Aparentemente era utilizada como la cortina de un famoso programa de televisión, y entre risas Goldsmith señaló que no se acordaba de la melodía, pero al releer su partitura 15 años más tarde le pareció muy amena. La música en cuestión era nada menos que Supergirl, cuya "Overture", en versión extendida, voló más alto que un avión, más poderosa que una locomotora... en fin: con una energía más propia del Superman de John Williams, con quien la London Symphony ha colaborado en filmes como Star Wars, Raiders of the Lost Ark o The Fury. |
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Después de ésta eufórica melodía, Goldsmith felicitó a la orquesta y todos tocaron el clásico Medley of Television Themes. Como siempre, el mismo consistió en "The Man From UNCLE", "Dr. Kildare", "Room 222", "The Waltons" y "Barnaby Jones", pero ésta vez incluyó también el tema de "Star Trek: Voyager". De postre y tal como lo anunciaba el programa, Jerry Goldsmith presentó la "world premiére" de la Suite from Rudy. En la opinión de un servidor y sin menospreciar en lo absoluto las magníficas piezas anteriores, esta suite valió por sí sola todo el concierto. Armada en cinco movimientos, la misma comenzó con "Theme from Rudy". |
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El público realmente se quedó boquiabierto por la absolutamente maravillosa interpretación. Le siguieron "Back on the Field" y también "Tryouts". Era evidente que tanto los bronces como el propio compositor disfrutaban muchísimo de esta composición, como así también el concertmaster, que en "To Notre Dame" supo lucir su notable destreza. Para finalizar llegó "The Final Game". Este último movimiento fue el más largo de todo el concierto, y escucharlo en vivo resultó ser una experiencia tan gloriosa que resulta difícil describirla con palabras. Al terminar, el público explotó en aplausos. Entre los gritos de "Jeeerryyyy...", silbidos y fuertísimos aplausos el compositor fue llamado para el tradicional bis. Goldsmith tomó el micrófono y remarcó que como no sabía qué tocar para el bis, dejaba que el público decidiera entre Star Trek o Supergirl. Los fans gritaban y no se ponían de acuerdo. Por lo que Jerry puso orden en la sala y llamó a votación. Los trekies ganaron y Star Trek: First Contact volvió a sonar en el Royal Albert Hall con todo su esplendor. Luego de varias reverencias, el compositor se despidió de todos. Pero el público seguía aplaudiendo de manera impresionante, los fans gritaban su nombre, se pusieron todos de pie, golpeaban las butacas y reclamaban su vuelta a la escena. Aunque parezca increíble esto duró casi diez minutos. El concertmaster se levantó y volvió con Goldsmith a la escena. La audiencia explotó nuevamente en ovaciones y el compositor fue invitado por la orquesta a un segundo bis. El mismo consistió en la overtura de Supergirl. El concierto en el Royal Albert Hall fue un éxito total y una experiencia indescriptible. Quizás la única decepción que se llevaron los cientos de fans tuvo que ver con que el compositor no dio autógrafos, y salió además sin ser visto por alguna puerta lateral. Muchos admiradores se quedaron hasta altas horas de la madrugada, aún ebrios de la emoción y esperando que Jerry Goldsmith apareciera. Pero lo único que recibieron fueron las irónicas disculpas de los organizadores, quienes dijeron: "Deberán volver el año próximo!". En vista de la magnitud del evento, sin lugar a dudas así será. |
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Cinematracks es una página creada y preparada por Fernando Pereyra y Alejandro Sardu-Hevia. Rogamos citar la fuente en caso de reproducir parte del material. |
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