Jerry Goldsmith y Hollow Man
¿Cuál es el hombre sin sombra? - Por Iordan R. Stoitchkov

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Música compuesta y dirigida por:
Jerry Goldsmith

Varése Sarabande Records
VSD 302 066 171-2

Edición: 2000

Duración: 51:16

Calificación:
CCCC

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**Hollow Man (El Hombre Sin Sombra) es la nueva y (por lo menos en mi caso) muy esperada entrega del director Paul Verhoeven. No es ningún secreto que la aclamada colaboración entre este director y (a mi juicio) el mejor compositor de música de películas, Jerry Goldsmith, nos ha regalado momentos de sumo placer. Ya de por sí esta afirmación se brinda a la crítica, pero como señalaré más adelante, la continua lucha entre opiniones sobre un arte tan emotivo - y por lo tanto polémico - como lo es la música de cine, parece imposible de parar. Por ese motivo no escatimaré esfuerzos en expresar mi más sincera y por ende subjetiva opinión.

Nunca podría olvidar cuando en mis años de extrema pubertad disfruté tanto de la película Basic Instinct y sobre todo de su fabulosa música. Su tema serpenteante sigue siendo uno de mis favoritos del vasto repertorio del compositor y - sin lugar a dudas - fue uno de los soundtracks que me convirtieron en el enfermo fanático de Jerry Goldsmith que asumo soy.

Paul Verhoeven ha sabido elegir bien sus colaboradores. Basil Poledouris y Jerry Goldsmith son los ejemplos más recordados por los coleccionistas. Debido a esto (y ya confieso me encanta el cine de ficción), Hollow Man se encimaba entre mis esperanzas como un gran score. No olvidemos agregar también el hecho que Goldsmith no sacaba una partitura nueva desde principios de diciembre de 1999 con el épico The 13th Warrior. Así finalmente adquirí mi preciado ejemplar de Hollow Man...

Opinar sobre tal o cual composición resulta absolutamente subjetivo y siempre va crear polémica con alguien. Lo que ocurre es que nosotros mismos - los fans - somos la gente más polémica que existe en la faz de la tierra. Ni se te ocurra mencionarle a un admirador, que Hans Zimmer en su vida escribió un sólo tema original, o que Jerry Goldsmith obviamente necesita tomar aire fresco... porque lo más probable es que termines con un ojo morado. Tal como señala el viejo dicho "sobre gustos no hay nada escrito" y la única conclusión que surgiría de este planteo, es algo que ya todos sabemos: nuestro apasionamiento con determinado score, o nuestro seguimiento a la carrera de cualquier compositor, pasa exclusivamente por lo que nos causa agrado. Podría ser la barbaridad más grande puesta sobre un pentagrama, mas si nos causa placer el escucharla, toda crítica resulta inmediatamente inválida.
 


Jerry Goldsmith con su hijo Aaron
en el estreno de Hollow Man en LA

Como cualquier otra música, la música de películas debe ser - además de escuchada - sentida. Y por sobre todo, sentida.

Me gusta hacer hincapié en el aspecto emotivo de las bandas sonoras. Es que la percepción de determinada música, descubre en nosotros facetas de sentimientos y emociones inimaginables. Por eso es que experimentamos tanta rabia cuando nos hablan mal de lo que nos gusta, por eso es que nos entristecemos o alegramos cuando los mágicos sonidos traspasan las curvaturas de nuestras orejas, por eso es que traspiramos cuando en la disquería todavía no llegó el nuevo CD... Por eso es que nos es permitido opinar libremente.

Mientras escuchaba la música de Hollow Man todos estos pensamientos se cruzaron por mi cabeza.
 

El tema principal, que primero oímos en "The Hollow Man" es un placentero comienzo, una mezcla del estilo ecléctico de Jerry Goldsmith que conocemos de The Haunting y Poltergeist, mezclado con los góticos bronces de The Shadow. El segundo track del CD "Isabelle Comes Back" comienza con una técnica musical ya bien conocida del viejo Jerry, un ritmo ascendente de notas largas interpretadas por los cornos sobre efectos electrónicos. Los acentos rítmicos con sintetizador, distintivos del compositor, están presentes desde un principio y llegan en un momento inclusive a ser predominantes sobre la orquesta.

Al escuchar la obra por primera vez, lo que pensé fue en Jerry Goldsmith haciendo cierto tipo de minimalismo de su propio estilo. Un trabajo pormenorizado, desfragmentado y vuelto a arreglar nuevamente. El motivo romántico que escuchamos en "Linda & Sebastian" es hermoso, típico del compositor, con las cuerdas tocando en unísono acompañando a un solo de piano y flauta. Pero su carácter es muy frío y nunca termina convirtiéndose en una verdadera melodía romántica. Seguramente las características de la propia película no le han permitido a Goldsmith desarrollarlo más.

Un segundo motivo, que podríamos denominar "el de los experimentos" y que escuchamos más desarrollado en "This is Science", es un parpadeo de notas interpretadas por sintetizador sobre cuerdas y piano. Pero antes de que este motivo se vuelva aburrido, Jerry Goldsmith lo convierte en un pomposo tema de acción, como en "Not Right", pero que lamentablemente dura muy poco en relación al largo de todo el CD, que a pesar de ser de Varése Sarabande es bastante generoso.

Los temas del medio del álbum son a veces ciertamente indiferentes. La excepción de lo anterior está dada por el track 8 "False Image" y el track 10 "Find Him", que por momentos me hicieron acordar a partes de U.S. Marshals, atacándome desde mis parlantes con el fabuloso ritmo de un piano preparado y la amplia gama de cuerdas y cornos en acción.
 

Ya hacia el final del CD la resolución de la música nos brinda un espectacular glissando electrónico, junto al motivo de acción, que comienza en "The Elevator" y luego surge varias veces en la última pista, "The Big Climb". Estos momentos finales están interpretados con gran fuerza. Al final, el tema principal se convierte en una interpretación noble de toda la orquesta, que nos dice adiós con gran dignidad.
 

Así y todo, Hollow Man es una obra placentera, mucho mejor que el 90% de cualquiera de los soundtracks contemporáneos del mismo género. Lo interesante es que el CD por sí solo, no nos permite disfrutar del gran potencial creativo del que es capaz el genial Jerry Goldsmith, sin haber visto antes la película misma, en la cual este complejo score se luce en cada escena que acompaña.

Mi única pregunta personal sobre Hollow Man es si no le faltaría orquestación. Concretamente la orquestación tan particular que caracterizaba las partituras que Goldsmith hacía con el difunto maestro Arthur Morton. Creo firmemente - a pesar de ciertas opiniones al contrario - que la contribución de Arthur Morton a las partituras de Jerry Goldsmith fue mucho más creativa y versátil que la de sus orquestadores actuales. Y no es que Goldsmith deba utilizar recursos limitados para crear el ambiente necesario para Hollow Man, sino que es obvio que Verhoeven y Goldsmith han querido presentarnos un look dark, tanto de la propia historia como de la música que la acompaña.

Lo que merece un cierto grado de preocupación, es que dentro de esa nueva faceta musical, el maestro Goldsmith no sucumba en el esfuerzo de tirar sonidos de relleno del ambiente, más que remitirse al movimiento creativo que nos brindó años antes para películas del mismo estilo, como Alien, Coma, Outland, City of Fear, The Satan Bug y la ya mencionada Poltergeist.
 

Por todo lo antes desarrollado, más que el hombre sin sombra de Hollow Man, pareciera que Jerry Goldsmith ha incursionado en una nueva sombra musical. Es cierto que nos dio un respiro épico con sus dos scores más recientes (que considero de mi predilección), The Mummy y The 13th Warrior, pero fuera de eso yo al menos he empezado a experimentar esa sensación de cambio que caracteriza a la mayoría de la música de los compositores contemporáneos.
 

El compositor Jerry Goldsmith ha tenido varios momentos creativos en su vasta carrera, que van desde el jazz en los '60, los experimentos y la atonalidad en los '70, el ritmo y el sonido épico en los '80 y la madurez romántica d elos '90. Debido a ese desarrollo natural de su talento - como en cualquier verdadero artista - no es de extrañarnos que el compositor haya querido entrar por medio de Hollow Man en un nuevo campo creativo.

El mismo Goldsmith ha dicho varias veces, que las características propias de las películas de los años noventa han cambiado y se han vuelto mucho más simples o light, por así decirlo. Sin embargo no puedo dejar de reconocer que eso posiblemente no puede ser una excusa válida y que - como señalaba anteriormente - los fans a veces somos algo susceptibles al cambio, sobre todo cuando se trata de los grandes talentos que nos han regalado tanto placer y que desde hace relativamente poco tiempo han ido modificando su sombra creativa y versátil que nos resulta conocida.

Sea la razón que fuere, la banda de sonido de Hollow Man es una verdadera obra de arte, que representa una reinterpretación del estilo de su compositor y el retorno a la colaboración con Paul Verhoeven. Un soundtrack más de esa genial asociación para disfrutar.-

 

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