Oscar 2004
¿Triunfa la aventura?

Por Fernando Pereyra

Este es un año en que la Academia de Artes y Ciencias de Hollywood parece dispuesta a saldar, de una vez por todas, su deuda con el cine de aventuras. Cierto es que hubo una época en que películas como Star Wars o Raiders of the Lost Arc lograban colarse entre las nominadas para el premio principal, pero... ¿que dos películas de género como The Return of the King y Master and Comander sean las favoritas del año? Bueno, nunca es tarde para cambiar. En definitiva, y sin menospreciar en absoluto las grandes películas “serias” que ha dado el cine americano a lo largo de su historia, ya era hora de que Hollywood se quitara de encima esa especie de vergüenza que le impedía recompensar como corresponde a las buenas producciones orientadas al entretenimiento del espectador.

Curiosamente, este espíritu de reivindicación de la aventura no se vio del todo reflejado en la categoría de “Mejor Partitura Original” Ok: Howard Shore obtuvo su nominación por The Return of the King, incluso contra lo que se esperaba, porque una absurda regla del año anterior había impedido la nominación de Two Towers (el artilugio declaraba “inelegibles” partituras que contuvieran elementos musicales previamente utilizados ya en el cine, anulando pues “in eternum” la candidatura de cualquier secuela en la categoría “Mejor Partitura Original”). Pero... ¿dónde están Master and Comander, The Last Samurai, X-men 2, Peter Pan, Matrix Reloaded, Sinbad: The Legend Of The Seven Seas, Looney Tunes, Tomb Raider 2: The Cradle Of Life,The League of Extraordinary Gentlemen, Hulk o Pirates of the Caribbean, por citar sólo algunas?

Como es de suponer, varias ausencias tienen su explicación práctica. Más allá de que al votante le hayan gustado o no, hay una regla que impide, por ejemplo, nominar trabajos escritos por más de un compositor. De esta manera quedan automáticamente eliminadas al menos cuatro candidatas: Pirates of the Caribbean, Master and Comander, Matrix Reloaded y The Last Samurai (si se considera que esta última tiene música adicional de Geoff Zanelli). En otros casos, bien puede pensarse que una performance más bien pobre de los filmes (tanto en taquilla como en número de nominaciones) explicaría la omisión de su banda sonora (Como tampoco se trata de pecar de ingenuos, descartemos cuestiones vinculadas a la calidad de la música: esto no parece haber sido nunca un gran obstáculo). Pero bueno: las nominadas del año son las que son y, en todo caso, de lo que se trata esto es de analizar las posibilidades que cada una de ellas tiene a la hora de acceder a la codiciada estatuilla.

Big Fish es una rareza con el sello de Danny Elfman. Influencias country, pasajes oscuros, otros sencillos y emotivos, la sombra de Thomas Newman dando vueltas por allí... Ciertamente, un trabajo muy alejado de su estilo más reconocible (aquel asociado a las películas de superhéroes). Tal es así que ha generado críticas dispares y un curioso enfrentamiento entre los aficionados, divididos en dos bandos: para uno se trata de un gran trabajo, para otros de “un producto a lo sumo pobre y de lo más ordinario” (citando a nuestro colaborador Iordan Stoitchkov, quien se ocupó de demolerlo alegremente en nuestra sección de Discos). Tiene en contra que su nominación es la única alcanzada por el film de Tim Burton, pero a favor el hecho de que la Academia está en deuda con Elfman desde hace rato. Si ya se puso al día con Randy Newman... ¿por qué no hacerlo también con el genial ex Oingo-Boingo?

La música del oscar 2004:


Gabriel Yared llega al Oscar esta vez  gracias al drama épico Cold Mountain. La banda sonora del film, sin embargo, se nutre también de una larga lista de canciones estilo “bluegrass”. En lo que respecta al menos a la edición discográfica del score, el trabajo de Yared está bastante por debajo de lo que cabría esperar. Sin embargo, el film da pelea en varias categorías secundarias (no accedió a ninguno de los rubros principales: película, director, guión) y podríamos estar ante un nuevo caso de “premio consuelo” (¿Se acordarán los votantes que Yared ya se llevó el Oscar por The English Patient?). A modo de apoyo logístico, nada menos que dos canciones del filme, “Scarlet Tide” y “You Will Be My Ain Tru Love”, han conseguido la nominación. Sin duda, un peligrosísimo contendiente. 

Finding Nemo es la nueva chance de Thomas Newman de acceder al Oscar, cuya sinuosa silueta se le ha escurrido entre los dedos en más de una oportunidad (la más obvia: el año de American Beauty). Se trata de una composición de calidad que, sin perder en absoluto las características propias del estilo de su autor (instrumentación extravagante, coqueteo con el “new age”, melodías de caracter folk) se adapta magníficamente al mundo de la animación, mundo que tiene su lógica y convenciones particulares. Como se sabe, las películas animadas pisan fuerte en esta categoría desde The Little Mermaid y, además, Finding Nemo es firme candidata al premio al “Mejor Filme Animado” y cosechó también una nominación en el rubro “Mejor Guión Original”; datos que juegan indudablemente a su favor. Se trata en definitiva de otro peso pesado en la categoría, cuya derrota implicaría que Thomas comenzara a transitar el sacrificado camino de Randy. ¿Será la venganza de Hollywood por la cantidad de Oscars y nominaciones acumulados por Alfred?

James Horner regresa a los Oscars con House of Sand and Fog, película de tipo intimista que lo muestra en su faceta más romántica y melancólica. Aunque el filme accedió a dos nominaciones más (“Mejor Actor” y “Mejor Actriz de Reparto”), la partitura de Horner tiene francamente muy pocas chances, empezando por el hecho de que es la única candidata “seria” del grupo en un año que Hollywood, como decíamos al comienzo, se ha volcado hacia el género de aventuras. Ni siquiera queda la esperanza de alguna simpatía especial para con el compositor: Horner ya se ganó su Oscar por Titanic en 1997, de modo que la Academia no le debe nada.

Con The Return of the King Howard Shore pone punto final a su extensa trilogía musical basada en el universo de Tolkien. Sin llegar al nivel de su primera contribución, esta tercera partitura supera en calidad a Two Towers y constituye un digno cierre para la saga, con un carácter más noble y luminoso. Además de la calidad de la música, Shore tiene a favor la abultada lista de nominaciones que apuntalan el filme, incluyendo “Mejor Película”, “Mejor Director”, “Mejor Guión Adaptado” y varias más en rubros técnicos (es la competidora que pelea en mayor número de categorías). Como si esto fuera poco, viene de ganar el Golden Globe y la canción “Into the West” también está nominada. Favorita entre los aficionados (aunque algunos observan de reojo a Cold Mountain), cabe preguntarse no obstante si la Academia volverá a premiar a Shore siendo que ya reconoció su esfuerzo en The Fellowship of the Ring. Si así lo hace, será la primera vez que un compositor se lleve dos Oscars por la misma saga. ¿Cuánto le gustan a Hollywood los records?

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