And the winner is…
Una breve reseña de las partituras del año 2007 nominadas al Oscar.


por Fernando Pereyra
 

 



Marco Beltrami

Una cruza entre el espíritu musical del “spaghetti western” patentado por Ennio Morricone, el estilo sinfónico oscuro y austero de Jerry Fielding y las inquietantes sonoridades del thriller contemporáneo, definen el trabajo de Marco Beltrami para esta remake de un clásico film de vaqueros. Cuerdas, guitarras, solos de trompeta, mucha percusión y timbres electrónicos conforman el extravagante pero efectivo ensamble instrumental al que Beltrami recurre para actualizar el sonido de un género que ha transitado por muy diferentes etapas. En efecto, nadie debe esperar aquí las eufóricas orquestaciones de un Elmer Bernstein o un Bruce Broughton. La composición es más rítmica y textural que melódica, siendo este último aspecto representado en su mayor parte por un enigmático motivo de tres notas, que sin embargo llega a adquirir matices dramáticos y hasta épicos con los apropiados cambios de contexto armónico. Un muy meritorio contendiente, aunque con pocas chances si nos atenemos a la historia de los premios.

 

Dario Marianelli

Nominada en 7 categorías, Atonement es una de las candidatas fuertes del año y una de las dos películas de este quinteto que compiten por el premio principal. El trabajo de Marianelli para este film es de naturaleza intimista, elegante y refinado, muchas veces deliberadamente conservador en el uso de las armonías, evocando así el sonido característico del periodo romántico. En algunos pasajes, el compositor alude incluso a la novena sinfonía de Beethoven en su rápida escritura para las cuerdas, que junto al piano son las grandes protagonistas de la partitura. En efecto, las orquestaciones de Marianelli se apoyan fundamentalmente sobre los arcos, tratados en diferentes combinaciones que van desde el tutti hasta el duo para cello y piano, pasando por el trío para violín, cello y piano o situaciones de tipo concertante donde la orquesta acompaña el canto de algún instrumento solista, como el clarinete, la armónica o bien el propio cello. En “Elegy for Dunkirk”, Marianelli hace además una bella utilización del coro masculino, y en los momentos más intrigantes del score, de inspiración mas “elfmaniana” los sonidos de una máquina de escribir son utilizados para marcar el ritmo. Tanto por la calidad de la música como por las fuertes chances del film, se trata casi de un número puesto en la categoría.     

 

Alberto Iglesias

Al igual que en The Constant Gardener, el compositor español Alberto Iglesias transita aquí los caminos de la fusión entre música sinfónica y música étnica. En esta oportunidad, el sonido a recrear es el del medio oriente, e Iglesias lo hace a partir de la utilización de un heterodoxo ensamble que incluye variados aerófonos (diferentes flautas, duduk), percusión, guitarra y otros instrumentos de cuerda punteada, y las infaltables voces árabes solistas, en combinación con el orgánico característico de la orquesta e instrumentos electrónicos. En ocasiones, como en “Kite Tournament”, la música adquiere una impronta más occidental, pero es el uso del mismo tipo de instrumentación el que mantiene homogénea la partitura y permite pasar de un estilo a otro de una manera que resulta fluida y natural. De hecho, el trabajo de Iglesias presenta diversas aristas dramáticas: momentos de una contagiosa hiperquinesis, otros de serena contemplación, oscuras pinceladas de suspenso, música atonal y melodías tristes. Musicalmente, es sin duda alguna un digno merecedor del premio. Pero el film es el más débil de los cinco, ya que esta es la única nominación que obtuvo. Dejemos abierto, sin embargo, un pequeño resquicio para la sorpresa.        

 

James Newton Howard

Que esta composición absolutamente intrascendente se haya colado entre las nominadas a la “mejor partitura original”, sólo puede explicarse por el éxito del film protagonizado por George Clooney, que compite en otras seis categorías incluyendo “mejor película”. No ahondaremos aquí en el hecho de que la música pueda resultar apropiada o no en el contexto del film. Pero su pobreza, resumible a pasajes meramente ambientales basados en colchones de cuerdas, bases de percusión y algunos ostinatos, la vuelve la nominada menos interesante y cuestionable del grupo. James Newton Howard es sin lugar a dudas uno de los compositores más importantes del momento, y está claro que no todos los films ofrecen la misma oportunidad de lucimiento. Pero que un trabajo sea considerado entre los mejores del año, sólo por cumplir discretamente su papel, resulta una de las más fastidiosas costumbres de estos premios. Sus chances dependerán básicamente de la suerte que corra el film.     

 

Michael Giacchino

Pese a los aires franceses y latinos de varios pasajes, previsible consecuencia del guión, el trabajo del ascendente Michael Giacchino para esta película resulta el más Hollywoodense de los cinco candidatos. En efecto, la música se apega bastante a los cánones tradicionales de las comedias de dibujos animados, con una colorida utilización de la orquesta y muchos momentos de jazz y música popular. Acordeones, guitarras, bajo eléctrico y batería se miden así en pie de igualdad con las texturas sinfónicas, para reflejar las diferentes instancias en la aventura del ratoncito que quiere ser chef. Sin ser una de las mejores composiciones de Giacchino, la música no carece de frescura y cierta divertida ingenuidad. Si nos atenemos a la estricta comparación con algunas de las propuestas ya examinadas, no debiera tener demasiada chance… pero históricamente los films animados han resultado ser difíciles contrincantes, especialmente cuando dan pelea en más de una categoría, como es el caso.

 

Los olvidados del año:

Aunque esta vez la Academia haya nominado a casi todas buenas partituras, he aquí una breve lista de títulos que, a juicio de quien esto escribe, hubieran sido también muy dignos competidores:

Alien vs. Predator 2 (Brian Tyler)

The Golden Compass (Alexandre Desplat)

The Last Legion (Patrick Doyle)

Rush Hour 3 (Lalo Schifrin)  

The Spiderwick Chronicles (James Horner)