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(1922
- 1976)
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El inigualable Bernard
Herrmann nació
en Nueva York en el año 1911, completó su formación musical en
Juilliard, donde creó la New Chamber Orchestra y dirigió
conciertos de autores rara vez programados en aquella época, como
Jerome Moross, Charles Ives y varios compositores ingleses.
A
los 22 años comenzó a trabajar en la CBS, asumiendo la conducción
de la orquesta y componiendo música para documentales y programas
de radio. Allí conoció a Orson Welles, con quien colaboró en
varios programas y fue el responsable de su arribo a la pantalla
grande con El Ciudadano.
Su gusto por
experimentar constantemente con la orquestación (especialmente en
filmes de ciencia ficción como Viaje al Centro de la Tierra, El
Día que Paralizaron la Tierra, o El Séptimo Viaje de Simbad)
se sumaba a una insuperable capacidad de Herrmann para decidir dónde, cuándo y
cómo debía utilizarse la música en una película.
Si tenemos en
cuenta además su famosa colaboración con Alfred Hitchcock en
filmes como Vértigo, Intriga internacional o Psicosis,
hicieron que muchos lo consideren hoy como el mejor compositor de la
historia del cine. Sin embargo,
esto resulta casi una burla cruel, ya que Herrmann odiaba que lo
encasillasen en este campo.
Fue
precisamente este hecho el que lo llevó a exiliarse en Londres para
retomar su pasión por la dirección orquestal. Durante sus años en
Inglaterra se dedicó a dirigir y grabar buena parte de su producción
para el cine y a difundir su obra de concierto, que incluía varios
trabajos orquestales y de cámara.
Como en una de esas
leyendas urbanas, el 24 de Diciembre de 1976, justo horas después
de grabar la última nota de su música para Taxi Driver,
Bernard Herrmann volvió cansado a su casa y se recostó en su cama,
para no levantarse nunca más...
Herrmann murió poco después de que jóvenes directores de cine como Brian de
Palma, Larry Cohen o Martin Scorsese redescubrieran su genial trabajo y lo
invitaran a participar de sus películas . |