10.000 BC
por Iordan Stoitchkov
Tras casi 20 años,
participando en películas austríacas y alemanas de excasa repercusión,
en 1999 el nombre de Harald Kloser comenzó a ser conocido y respetado
gracias a su excelente score para el film de ciencia ficción
The 13th Floor. Sin embargo, su carrera seguía sin
consolidarse.
Recién en el 2004, el conocido director Roland Emmerich (también de
origen alemán) se acordó de él, para poner música a su nuevo espectáculo
de efectos especiales The Day After Tomorrow. Para Kloser,
ese proyecto parece haberle abierto de par en par las puertas de
Hollywood, pues casi inmediatamente fue fichado para poner música a otra
mega-producción, Alien Vs. Predator. En ambos encargos el
compositor cumplió con los requerimientos.
Pero aquí también deberíamos tomar en consideración otro aspecto: si
David Arnold fue en un principio el compositor predilecto de Emmerich,
la negativa de Arnold de seguir participando en este tipo de cintas
(debido a su mala experiencia con Godzilla, que lo dejó
exausto) dejó el camino libre para Harald Kloser, quien andaba
necesitando precisamente un pequeño empujón en su carrera.
No quedaba duda, entonces, que para 10.000 BC Kloser
regresaría, para dar lo mejor de sí. Y así lo ha hecho, pues (en
colaboración con Thomas Wander) ha enriquecido a esta película sobre
cavernícolas inteligentes, tigres dientes de sable, mamuts y pirámides,
con un score realmente de primera calidad. El simple error que a
los hombres y a este tipo de animales históricamente los separan miles
de años de evolución, no es ningún inconveniente para la industria
cinematográfica, que apoya al fantástico guión con mucha acción física,
espectaculares decorados y, por supuesto, con una música que le
corresponde.
La partitura de Kloser para 10.000
BC, podría ser mejor apreciada si se percibe como una obra
compuesta por tres partes (la división se refiere no al orden, sino al
estilo de los temas presentados en esta oportunidad):
Primera parte – el gran tema sinfónico, que actúa como una especie de
himno que aparece y reaparece en varias ocasiones, a lo largo de toda la
partitura. Podemos escucharlo por primera vez en la pista del CD
titulada “Speech”. Se trata de un tema épico, que cambia de escala menor
a mayor, primeramente llevado por un gran conjunto de cuerdas y maderas,
para luego desembocar en una interpretación todavía más grande, sumando
bronces y percusión acústiva. Volvemos a escucharlo reorquestado en
“Lead Them”, “Sea of Sand” y más épico aún en “The End”.
Segunda parte – los temas con voces solistas y percusión de tipo tribal,
sobre los cuales el propio compositor señala que los ha hecho
“divirtiéndose mucho”, mientras su amigo Joel Virgil improvisaba con su
voz. Las percusiones han sido logradas con instrumentos no
convencionales, entre los cuales piedras y troncos de palmas. Pistas
pertenecientes a esta segunda parte son, por ejemplo, “Mountain of the
Gods” y “Food”, como así también partes de la suite “End
Credits”.
Tercera parte – la acción de carácter agresivo, que subraya las partes
más dramáticamente convencionales del film, como persecuciones y demás.
Esta parte destaca por sus pasajes rítmicos y difíciles; y más
específicamente, destaca la virtuosidad con la que la orquesta
londinense interpreta la composición. Escúchense tracks como
“Terror Birds” o “Not a God” para darse cuenta de ello.
Asimismo en un tema en
particular, en “Mannak Hunt”, ocurre algo extraño: Kloser entrega un
tema de estructura muy parecida a Media Ventures. Aunque a esta
altura esto ya no debería extrañarnos, porque ese estilo se está
incrustando cual virus hasta en los trabajos de sinfonistas como Kloser.
Dicho todo esto y escuchado el buen trabajo que Harald Kloser ha sabido
realizar, tanto para este álbum, como en general durante su carrera en
Hollywood, no queda más que recomendar fervorosamente la banda sonora de
10.000 BC, como una de las mejores con las que empieza el
año 2008. Esperemos que Kloser siga así.