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Kundun - Por Fernando Pereyra |
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Música compuesta por: Philip GlassDirección: ********** Mihael RiesmanNonesuch *** **** ** 7559-79460-2Duración: 60'25" Edición 1997 Calificación: C C C C |
* De los movimientos surgidos en el campo de la música académica durante el siglo XX, el minimalismo es el único que pudo ganarse un lugar de privilegio en la industria del cine. Y si bien es cierto que muchos elementos de variada procedencia (música concreta, los clusters polirrítmicos de Ligeti) hallaron cabida en las películas luego de una pulcra estilización por parte de los compositores de bandas sonoras, no hay otra escuela que haya exportado a sus propios artistas hacia el circuito comercial con la entusiasta aprobación de realizadores y público.Adscripto a la estética minimalista desde sus inicios en los años ´60, Philip Glass lleva casi dos décadas explorando las posibilidades de la música en el cine, experiencia que hasta el momento cosechó resultados de suerte dispar como Koyaanisqatsi (1982), Mishima (1985), Powaqqatsi (1988) y, por supuesto, Kundun (1997), compuesta para una película de Martin Scorcese sobre la vida del Dalai Lama. Kundun es una partitura atractiva, una eficaz construcción donde no existen las brechas generadas por las habituales concesiones a la imagen de que adolecen muchas bandas sonoras. Es verdad que su estructura, dieciocho pistas de breve duración en su mayor parte, puede parecer contradictoria con la esencia del minimalismo (después de todo, cabe pensar que la repetición como procedimiento necesita imperiosamente del tiempo para desarrollarse), pero es igualmente cierto que no es la primera vez que el compositor pone en práctica este recurso y evidentemente lo domina. De hecho, es en los temas más largos y no en las pequeñas piezas donde queda la sensación de que el discurso se interrumpe antes de lo que debería. Paralelamente a la cuestión formal, Glass acierta también en la búsqueda de un lenguaje lógico y coherente que integre tanto elementos característicos de su estilo (enlaces armónicos tonales y modales, adición progresiva de los materiales, ostinatos a la Bernard Herrmann) como ingredientes de la cultura tibetana (por ejemplo: el canto ritual de los monjes), generando climas por momentos bastante oscuros y místicos, por momentos bastante animados. La paleta instrumental elegida, que mucho tiene que ver con esto, suma platillos y cornos tibetanos a los timbres tradicionales de la orquesta. Un grupo de piezas se destaca especialmente (Sand mandala, Nothern Tibet, Dark kitchen, Norbu plays, Lord Chamberlain y Protector), pese a que en determinados pasajes el tratamiento polirrítmico resulte un poco ingenuo y un par de tempos bien podrían haber sido más rápidos. El disco cierra con Escape to India, verdadero tour de force de diez minutos donde algunas de las ideas presentadas a lo largo de la obra reciben un tratamiento orquestal más completo, convirtiéndose de esta manera en un más que oportuno final para un soundtrack que se aleja de los transitados estandars hollywoodenses.
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Cinematracks es una página creada y preparada por Fernando Pereyra y Alejandro Sardu-Hevia. Rogamos citar la fuente en caso de reproducir parte del material. |
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