Malena - Por Jorge Luis Viera y Fernando Pereyra.

 

Música compuesta, arreglada y dirigida por:
Ennio Morricone

Virgin Records
7243 8 50889 2

Duración: 45'59"

Edición 2001

Calificación: C C C

Play:

1:
Inchini ipocriti...

 

* ¿Cuál es el límite del talento? ¿Hasta cuándo puede usufructuarse esa gracia divina para realizar con éxito cualquier tarea? Por ejemplo, crear música original para films. Ennio Morricone lo viene haciendo desde la década del 60' con singular maestría, convirtiéndose en uno de los compositores que más bandas sonoras le ha dado a la pantalla grande. Entonces... ¿El talento de Ennio Morricone tiene límites?

Si los tiene, están muy lejos de verse todavía, sobre todo si pensamos que junto con el director Giuseppe Tornatore ha formado un binomio compositor/director de los más destacados del cine actual. Luego de Nuovo cinema Paradiso (1988), Stanno tutti bene (1990), Una pura formalitá (1994), L'uomo delle stelle (1995) y Legend of 1900 (1999), su último trabajo en conjunto es Malena, que nos devuelve a un Morricone siempre igual y diferente a sí mismo.

Lo primero que se destaca luego de una escucha atenta del disco es la abundancia de material: para construir la banda sonora de Malena, Morricone trabaja en base a nada menos que siete temas de características bien diferenciadas, lo que garantiza una riqueza y variedad fuera de lo común para un soundtrack moderno. Cabe hacer un repaso ordenado de los mismos, habida cuenta que el album no está secuenciado siguiendo el orden cronológico del film.

El tema de mayor presencia en la partitura es una marcha pulsante y sarcástica en la línea circense de otro gran compositor italiano, Nino Rota. Se trata de una página escrita para una formación instrumental pequeña pero heterogénea (una de las marcas distintivas de Morricone), y protagonizada por una melodía de sabor popular que se caracteriza por los graciosos "glissando" descendentes de los tiempos fuertes. Esta primera idea, que aparece por primera vez en el track 1, "Inchini ipocriti e disperazione", recibe sin embargo un tratamiento más elaborado en "Passeggiata in paese", y luego dará pie a un buen número de variaciones, entre ellas la más rápida y militar "Orgia".

De carácter más hondo e introspectivo y protagonizado por las cuerdas, el tema que oficia como contrapeso de esta pieza (usualmente conviven en un mismo track) presenta una fuerte y curiosa similitud con el "tango" Adios Nonino de Astor Piazzolla. Su primera aparición se produce también en "Inchini ipocrite e disperazione", y Morricone lleva a cabo algunas variaciones del mismo en, entre otros, "Il ritorno", "Altro Casino", "Bisbigli della gente" y "Nella casa...", esta última tal vez la más original, ya que es presentada en un contexto armónico diferente y con carácter más etéreo.

Ya en un segundo grado de importancia se ubican otros dos temas: el primero se inscribe en el tono apacible y nostálgico que tan buen fruto le rindiera al compositor en Cinema Paradiso, donde las cuerdas también ofician de medium y se destaca un saxo que canta una de las frases más bellas y sentimentales de todo el score. El track 2, "Malena", marca su primera entrada, pero Morricone nos ofrece una versión más extensa del mismo en los créditos finales... ¡ubicados como track 6!. El otro, "Visioni", invoca una vez más el recuerdo de Nino Rota, a partir de una melodía triste y oscura que se asemeja sin pudor alguno a la de El padrino. Luego de una ambigua introducción de naturaleza más incidental, con las cuerdas de fondo y una flauta de pan en primer plano (relevada posteriormente por una trompeta tocando en el registro grave), el saxo aparece nuevamente como la voz preferida. Un par de discretas variaciones del mismo pueden hallarse en "Visioni (fantasie d'amore)" y "Pensieri di sesso", tracks 14 y 17 respectivamente.

Finalmente, cabe consignar tres piezas de naturaleza más incidental que son sin embargo de lo mejor del trabajo: el más enérgico y disonante "Linciaggio" (que amplia el conjunto instrumental aunque sin llegar, obviamente, a las proporciones de una orquesta sinfónica), "Casino-Bolero" (desarrollado sobre un doble ostinato y con leves reminiscencias a la archiconocida pieza de Maurice Ravel) y "Cinema d'altri tempi" (que luego de una breve introducción presenta una simpática marcha triunfal que, si bien desentona un poco con el resto del conjunto, aporta una graciosa dosis de novedad).

En vista de todo esto, decir que Malena es un buen soundtrack podría parecer redundante. En cambio, es necesario aclarar que la calidad del trabajo no alcanza para incluirlo en la lista de las grandes obras del compositor italiano, quizá porque se trata de una composición que funciona más a fuerza de oficio que de inspiración. No obstante ello, es un disco cien por ciento recomendable: el encuentro y el reencuentro con el arte de un maestro siempre es valioso.

Ennio Morricone ha conseguido una justa nominación al Oscar con este trabajo, y más allá de los premios, lo más festejable es tener la oportunidad de acercarse a uno de los más importantes compositores de la actualidad; aquel que desde hace muchas décadas no hace más que poner en juego una y otra vez un talento que, por supuesto, no tiene límites.

Anterior* * *Principal

Cinematracks es una página creada y preparada por Fernando Pereyra y Alejandro Sardu-Hevia. Rogamos citar la fuente en caso de reproducir parte del material.