The Mummy Returns - Por Fernando Pereyra

 

Música compuesta y dirigida por:
Alan Silvestri

Interpretada por:
The Sinfonia of London

Decca Records
440 013 983-2


Duración: 73'36"

Edición 2001

Calificación: C C C C

Play:

1:The Mummy Returns

 

* The mummy returns marca el regreso de Alan Silvestri a un territorio en el que cosechó algunos de sus mejores logros y que no visitaba desde Judge Dredd (1995): el cine de aventuras con elementos de fantasía y profusión de efectos visuales. Efectivamente, Silevestri es un compositor que ha dado sobradas muestras de su talento a la hora de contribuir musicalmente al género, como lo prueban trabajos de la talla de Predator o Back to the future, dos de sus obras maestras indiscutidas. Y si algo queda claro con esta nueva banda sonora es que sus habilidades permanecen intactas, incluso ante la presión de componer bajo la sombra de Jerry Goldsmith, quien aportó un espectacular score para The mummy pero decidió no participar del proyecto esta vez. Lejos de amilanarse, Silvestri aceptó el desafío escribiendo una partitura que es digna de medirse de igual a igual con aquella.

Si bien se trata de un score que no cita textualmente los temas que el compositor de Patton y Hollow Man usó para el primer film, es cierto también que en estas nuevas melodías se mantiene vivo el espíritu que Goldsmith conjuró para The Mummy. Siguiendo los pasos de su predecesor, Silvestri se vale de la potencia expresiva de un coro mixto y el organismo sinfónico (en este caso la experimentada The Sinfonia of London) para invocar ese tono épico y de leyenda que tan bien había funcionado la primera vez, aunque en una vena menos comprometida con el romance y lo tenebroso, y más proclive a la acción y la aventura, con abundantes pasajes dominados por la sección de los bronces y la percusión.

Al margen de las consabidas reminiscencias árabes, de inclusión obligada en un trabajo de estas características, Silvestri construye su partitura a partir de la variación y el desarrollo de dos ideas básicas. La primera de ellas representa a las fuerzas del mal y aparece por primera vez en "The leyend of the Scorpion king", el track con que abre la banda sonora. Es una música oscura, amenazante y con una estructura similar al tema creado a tal efecto por Goldsmith, con la melodía principal a cargo del coro y los bronces y bajo uno de esos pulsantes ostinatos tan característicos del compositor. En definitiva, un impactante comienzo que nos anticipa la naturaleza del resto del score. La segunda idea, expuesta fugazmente y de modo intimista en el cuarto track, "Just an oasis", se divide en dos frases: la primera dará luego pie a los momentos románticos, mientras que la segunda servirá como representación de las fuerzas del bien. Con un tratamiento enérgico y muy heroico (en la línea de Cutthroat island, de John Debney), esta última frase recibe un desarrollo más completo a partir de "Evy kidnapped" y domina buena parte de la partitura, especialmente hacia el final.

Con algunos vestigios de trabajos como Predartor o Judge Dredd, que no pasarán desapercibidos para el aficionado, Silvestri saca un buen partido de sus materiales, combinando excitantes momentos de pura acción con pasajes más caóticos y disonantes, o bien otros de un logrado suspenso. Sin embargo, cabe aclarar que la estructura formal de las piezas es un poco caprichosa, producto de una lógica relacionada con los avatares de la imagen que resiente un poco el resultado a la hora de disfrutar la música por si misma. La generosa duración del disco acaso lo sea por demás, ya que si bien es cierto que permite una evaluación más acertada de la labor del compositor, por otro lado deja en evidencia un problema que ha sido desde siempre un verdadero reto para el autor de bandas sonoras: cómo dotar de sentido propio a una música que ha sido pensada para formar parte de una unidad superior.

Entre los momentos más logrados de esta partitura se encuentran tracks como "Rick's tattoo", "My first bus ride", "Evy remembers", "Sand castles" , "Pygmy attack" y el notable "The mummy returns", una pieza de montaje musical en la que a lo largo de casi ocho minutos el compositor re-expone parte de su mejor material, brindando así una apropiada conclusión a esta potente composición cinematográfica. Ideal para los seguidores de Alan Silvestri, para quienes hayan disfrutado de la música compuesta por Jerry Goldsmith para la primera película y también para los amantes de los soundtracks de aventuras, The mummy returns es un disco que ciertamente vale la pena tener.

 

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