Música compuesta por
GRAEME REVELL
Varése Sarabande
302 066 707
15 Tracks - 46:20 min.
Edición: 2006
Calificación: C
C C




( otros
discos )
|
Aeon
Flux
por Iordan Stoitchkov
La ganadora del premio Oscar Charlize Theron sigue dejando boquiabierto al mundo no sólo con su belleza, sino también con los proyectos en los que se involucra. La actriz no es ajena a las cintas de acción, aunque hasta el momento nunca había actuado en películas específicamente de ciencia ficción.
En Aeon Flux (2006) la vemos en la piel de una hermosa pero letal heroína, muy parecida a aquel fantástico personaje argentino que es Cybersix. En un futuro lejano, a 400 años de hoy, enfermedades han destruido a la humanidad como la conocemos, quedando sólo una ciudad protegida, denominada Bregna y gobernada por una sociedad de científicos. Aeon Flux es la perfecta asesina, miembro del secreto grupo de la rebelión, con la tarea de aniquilar el gobernador supremo de ese mundo…
Con un impactante diseño visual y unos increíbles efectos especiales, la película
Aeon Flux tuvo un relativamente buen éxito en las salas de cine y ofreció una excelente oportunidad para cualquiera que fuese su compositor. Desde ya cabe señalar que con la música de
Aeon Flux se vieron involucrados varios compositores. Se barajó el nombre de Christopher Young y también del dúo Reinhold Heil / Johnny Klimek (quienes inclusive elaboraron demos para el proyecto), hasta que la tarea finalmente recayó en Graeme Revell.
Siendo un verdadero veterano en este tipo de películas de acción / ficción, podemos recordar que Graeme Revell tiene en su currículum las bandas de sonido de
Lara Croft: Tomb Raider, Daredevil, Phoenix y Pitch Black. Su música original para
Aeon Flux sigue la misma línea que se estableciera en estos otros trabajos recién mencionados.
Un score al que podríamos definir como de la “nueva generación”, ya que recae – casi exclusivamente, aunque no del todo – en el uso y sobreuso de sintetizadores y samplers electrónicos. Éste tipo de composición resalta desde el primer tema del disco, titulado “Bregna 2415”, y establece el estilo a seguir durante todo el resto del álbum.
Inmediatamente debemos aclarar que Revell no utiliza sólo la computadora a la hora de componer. Tal como lo indican las anotaciones de la propia edición discográfica, para
Aeon Flux el compositor elabora una ecléctica mezcla de pequeña orquesta de 28 instrumentos (violines, violas, chelos y bajos) y los combina de forma muy efectiva con notas electrónicas, teclados varios y percusión de la más diversa índole.
Ejemplos concretos de esa interesante forma de componer son tracks como “The Panopticon” y “Oren Goodchild Dies”. Por su parte, la acción también sigue la misma fórmula compositiva, aunque por supuesto de manera más acentuada o violenta, y para ello podemos destacar cortes como “Good Boys”, “Monorail Chase” y “Destroying the Memories”.
Un segundo motivo musical es utilizado por Revell para ciertas partes más introspectivas, que conciernen al personaje principal y sus allegados. Esa melodía está concebida en un estilo casi
new age, interpretada por sintetizadores y específicamente la caracterizan 2 notas seguidas, que escuchamos interpretadas por violín electrónico tanto en “The Kiss”, como en “Cloning Discovery”, o en “I Remember”.
El CD concluye con un tema final llamado simplemente “Aeon Flux”, en el que Graeme Revell desarrolla el mencionado motivo de 2 notas con variaciones en piano, cuerdas e incluso guitarra eléctrica. La percusión juega también un papel fundamental, tanto en este último tema, como en todo el resto del álbum.
Para finalizar, sólo nos queda decir que Aeon Flux no es un score cualquiera. Es un trabajo muy interesante y complejo, aunque luego de escucharlo detenidamente suene algo estéril. Pero eso es perfecto para el mundo futurista al que
musicaliza.
|