Batman
Begins
por Iordan Stoitchkov
Luego de toneladas de historietas,
dibujos animados, series de televisión con aires psicodélicos y cuatro películas anteriores (unas más exitosas que otras), algunos se preguntarían si quedaba lugar para contar algo más sobre Bruce Wayne y sus aventuras nocturnas en el batimóvil. Sin embargo, la pregunta correcta sobre el más querido encapotado de la noche era si alguien se atrevería a pisar el terreno embarrado que había dejado Joel Schumacher con su fallida
Batman & Robin.
Christopher Nolan (el director de las notables Memento e Insomnia) asumió la responsabilidad de retomar la historia del hombre murciélago, o más bien de volver a contarla. Primero se dijo que
Batman Begins era una precuela, o la historia de lo que pasó antes de los eventos que mostraban las películas ya vistas. Pero en realidad se trata de retomar nuevamente el personaje en una versión muchísimo más oscura del mito creado hace 66 años, tal como siempre debió ser contada. Para el efecto, Nolan juntó fuerzas con el guionista David Goyer, extremadamente versátil en el terreno de contar historias oscuras
(Blade, Dark City, The Crow: City of Angels) y se basó en la fuente más correcta que es el propio comic, como “Dark Knight Returns” y “Batman: Año Uno”.
Con un elenco superestelar, las cosas estaban bien encaminadas desde el principio: empezando por Morgan Freeman como el inventor Lucius Fox; Michael Caine como el fiel mayordomo Alfred; Cillian Murphy como el temible Espantapájaros; Tom Wilkinson como el mafioso que acosa a Ciudad Gótica y Ken Watanabe como el archienemigo Ra’s Al Ghul. Pero los laureles en realidad van para Liam Nelson, quien interpreta a Ducard, el misterioso entrenador de Wayne, y para Gary Oldman, quien es simplemente maravilloso como el sargento Jim Gordon (que luego se convertirá en comisionado). La única falla del elenco pareciera ser Katie Holmes como el interés amoroso de Bruce Wayne, pero teniendo en cuenta que su personaje queda en la nada, no es
la gran cosa.
Aun así, lo que más preocupaba a los fans era quien iba a interpretar al mismísimo Caballero Nocturno. Aplausos para Christian Bale, como un encapotado diferente
a los conocidos hasta ahora, su interpretación del héroe de Ciudad Gótica es ciertamente digna de elogios. No es para nada como Adam West en la serie de TV, ni como Michael Keaton en las películas dirigidas por Tim Burton y, por suerte, tampoco es ni Val Kilmer ni George Clooney, quien alguna vez bromeó con la idea de que
Batman & Robin (el horrendo film de la saga que protagonizó) había logrado hundir al exitoso personaje.
También se decidió que la banda sonora de este nuevo Batman Begins debería aportar todavía más a la idea original: nada de ritmos go-go, nada de bronces estridentes, ni de marchas triunfales. Para subrayar el aspecto oscuro y frío del guión, el director necesitó de una partitura también oscura y fría, casi minimalista en su efecto sonoro. Para eso se necesitaron las fuerzas de
dos de los más importantes compositores que trabajan hoy en el medio: Hans Zimmer y James Newton Howard.
Según se dijo, los dos compositores hace rato estaban buscando la película apropiada para hacer algo en conjunto.
Batman Begins fue la mejor oportunidad y su trabajo resulta más que destacable, ya que se acopla a la perfección a las imágenes que acompaña. El score resulta ciertamente ambiguo en su versión editada en CD, pero en la propia película queda de maravillas, ya que logra subrayar perfectamente lo que ocurre en cada escena, sin entrometerse.
Para bien o para mal, los compositores decidieron editar un CD con largas suites musicales y no con varios temas cortos. Además, los títulos que le pusieron a las pistas indican poco o nada a qué escena pertenecen en realidad, con lo cual para el oyente resulta casi imposible orientarse. No obstante, hay que reconocer que de esta manera la partitura se presenta de una manera más homogénea y coherente.
La pista 1 del disco se titula “Vespertilio” y nos ofrece desde el comienzo lo que será el tema principal de este Batman. Se trata de un motivo corto de tan solo dos notas ascendentes y largas, que en un principio podrían parecer demasiado simplistas, pero que luego de varias pasadas uno logra percatarse de su enorme efectividad y flexibilidad.
Este primer corte del CD está compuesto por varias partes de la música que acompaña a las imágenes de Bruce Wayne en la cruda nieve de las montañas del lejano oriente y durante su largo entrenamiento. A pesar de ser un trabajo en colaboración, aquí podemos notar claramente el estilo propio de Hans Zimmer, tan reconocible por su específica forma de componer que mezcla orquesta con sintetizadores, una forma parecida a la que utilizara en su score para
King Arthur.
Los compositores utilizan este tema principal en muchísimas ocasiones y en distintas orquestaciones y tiempos, como en los tracks 9 “Nycteris” y también en el 5 “Artibeus” de manera más disonante. Mientras más escuchamos estas dos notas, más se nos hacen familiares y fáciles de reconocer en cada una de las escenas en las que aparecen.
En la pista 11 “Corynorhinus” le llega el turno a destacarse a James Newton Howard. Este es lo que podríamos llamar el motivo de amor entre Bruce Wayne y la chica de turno. Llevado por unas notas de piano y violines, muy típicas del estilo musical de James Newton Howard, este tema es ciertamente melancólico e incluso suena algo estéril. Pero este efecto es totalmente adrede, porque en realidad el amor entre los dos personajes nunca llega a desarrollarse y por ende el motivo musical que lo subraya, tampoco.
Una verdadera maravilla de tema es el que escuchamos en el track 7 “Macrotus” donde la orquesta irrumpe con todo su esplendor, destacándose la fiel interpretación de los conjuntos de cuerdas y bronces. Este épico (pero a la vez oscuro) tema lo podemos apreciar en la escena en la que por primera vez se nos muestra a Ciudad Gótica desde las alturas, cuando un joven Bruce
Wayne y sus padres viajan en el tren futurista entre los rascacielos.
Finalmente, no podemos dejar de destacar los temas que acompañan la acción, como el 3 “Myotis”, cuando el grandioso batimóvil arrasa por las calles de la ciudad en una persecución fenomenal, y como el 10 “Molossus”, referente a las escenas del dramático
desenlace del film. Lo que podemos mencionar sobre estos tracks son más que nada sus bases rítmicas y percusivas que se escuchan de manera constante, así como el uso continuado y sobrepuesto de metales y cuerdas.
En conclusión, la música de Batman Begins es un giro totalmente diferente a lo que el seguidor de la saga podría suponer. No espere escuchar aquí nada que siquiera se asemeje a un Elfman, o a un Goldenthal, ni siquiera a Shirley Walker… La banda sonora de
Batman Begins destaca como un trabajo novedoso, tal como lo es la propia película que acompaña y es un digno ejemplo de una
efectiva colaboración entre dos grandes compositores.