Música compuesta por
ALAN SILVESTRI
Warner Bros.
9362 49896 4
17 Tracks - 60:11 min.
Edición: 2007
Calificación: C
C C





( otros
discos )
|
Beowulf
por Ruth Reyes
La banda sonora de Beowulf
queda muy bien en la película y logra acompañar perfectamente
las imágenes, aunque quizás no sea de las mejores que haya compuesto
Alan Silvestri. Haciendo una breve descripción de cada tema de esta
banda sonora, podríamos descubrir las “percepciones” creadas en los
sentidos del escucha.
“Beowulf Main Title” tiene un excelente coro de hombres, que con la
orquesta quedan muy bien (a pesar de que trae recuerdos de The
Prince of Egipt, con su comienzo de Libéranos). Este
primer tema se pone mucho mejor cuando entran las voces femeninas y se
produce el corte súbito, que crea un efecto muy bueno para un main
title.
Tanto “First Grendel Attack” como “Second Grendel Attack”
comienzan con un gran tutti. De la calma previa Silvestri nos
lleva a una sonoridad gruesa y participativa. Este tipo de temas son típicos
del estilo del compositor y, a pesar de que abuse del recurso
compositivo “empleo silencios”, ello no hace que la melodía deje de
gustar. Aunque en el caso de Beowulf, son más bellos los tracks
apacibles de la banda sonora.
En “I'm Here To Kill Your Monster” destacan las notas pedales de los
graves – formidables – y la entrada de los metales, que dinamizan
mucho a esta composición. Con dicha aparición se logra lo mejor de
este tema y se alcanzan unos climax formidables. Aunque lo que
molesta un poco, tanto en “I'm Here To Kill Your Monster”, como en
“What We Need Is A Hero”, o “I Am Beowulf” es que el motivo
generador – entiéndase el “tema de Beowulf” – se repita tantas
veces sin variaciones. Es como si te lo desayunaras, almorzaras,
merendaras y cenaras.
A diferencia de lo anterior, en “I Did Not Win The Race” destacan
los cambios de compás, que quedan excelentes, porque la música venía
con suma monotonía del track 1 al 5, así que el 6 es una
especie de quiebre en esta banda sonora. Hacia el minuto 1'12"
empieza lo mejor, especialmente el final del tema en cuestión, así tan
calmo, tan flotante, expectante.
El tema “The Seduction” es muy suave, compositivamente se nota un
liadísimo juego sobre los planos sonoros y en este track priman
las dinámicas del mezzopiano al pianísimo. En la película,
cuando llega esa escena se produce una sensación como de estar
flotando. No hay mucho para decir, más que éste es uno de los más
efectivos entre los 17 temas del score.
Excelente comienzo el de “He Has A Story To Tell”, pero con las
cuerdas se vuelve algo "meloso" por unos segundos, porque
retoma el motivo generador, obviamente por lo cansino de escuchar
siempre la misma melodía, retomada en nuevas secuencias. Tal vez
quieren que uno salga del cine cantándose las melodías o corriendo a
comprarse el CD, pero se olvidan de que solo nos fijamos en eso los
“bandasoneros”, y habitualmente tenemos los discos antes de que
salgan a la gran pantalla las producciones, así que podrían dejar de
“reventar y destrozar” el motivo principal del score.
En las notas de “Beowulf Slays The Beast” tenemos la gran acción:
cada tiempo bien marcado, bien acentuado. Esta fusión de la orquesta y
el coro es en verdad magnífica. Luego, en la sección que pasa a duplo
se pone mejor todavía.
De un comienzo triunfal en “He Was The Best of Us” se pasa a un
estado de "solemnidad y calma", son excelentes los matices
usados por Silvestri y los distintos planos entre las familias de la
orquesta. Y para variar... ¿que creen? Hacia el final vuelve
"la marcha".
También se escuchan un par de canciones, que forman parte de la trama.
“Gently As She Goes” (interpretada por Robin Wright-Penn) es una
canción sumamente "celta", muy bonita y dulce. Con una melodía
tan predecible que en la película nos bombardea todo el tiempo y en la
banda sonora – obviamente – nos cansaremos de escucharla con sus
variaciones que intentarán camuflarse, pero la recordaremos
“eternamente”. Más allá de que luego de varias escuchas se torna
cansina, tiene un ritmo muy ágil de 3 en 1 que logra encantar tal vez
los oídos de más de un oyente.
Al final está “A Hero Comes Home” (la dulce canción entonando un
bello relato cantado con pasión) en dos versiones: la primera
interpretada también por Robin Wright-Penn y cuya instrumentación está
perfecta; y la segunda (End Credits Version) que se convierte en una
canción de lo más comercial, común y reventando el motivo generador
al máximo.
En conclusión, Beowulf no es ni lo mejor ni lo peor de
Alan Silvestri. Si se trata de darle un significado, podríamos decir
que es un trabajo que emplea todos los estereotipos “clásicos” de
este compositor. No viene mal darle un par de “escuchaditas”, daño
no hace.
|