The
Dark Knight
por Gabriel Ascierto y Iordan Stoitchkov
The Dark Knight
(2008) es una gran película – tan simple como eso. Una cinta dotada de
todo lo que puede tener y más, con una idea que se corresponde a cosas
conocidas, con un final que emociona a un fan en lo más profundo, como
nunca antes se ha hecho.
Es una película que, por fin, ha rendido homenaje a los detalles que
muestran a Batman (imbatible y acertado Christian Bale) como detective, como un ser sufrido que se ve
atropellado por la vida, que parece un gran ganador y al minuto es el
peor perdedor de todos, pero que se somete al sacrificio para lograr lo
que realmente importa, sin medir la propia desgracia. En este sentido,
la visión del director Christopher Nolan es mucho más fiel al cómic
original.
The Dark Knight, como banda sonora, no tiene desperdicio.
La música de Hans Zimmer y James Newton Howard es todo lo que pudo ser –
lo mejor. Más que simplemente subrayar las imágenes, que ya por sí solas
funcionan de maravilla, el score se sumerge en la demencia de los
personajes. Esa demencia se ve intrínseca tanto en los villanos, como en
el personaje principal, aunque de manera diferente.
Por supuesto que lo primero que destaca es el tema del Joker
(macabro y grandioso Heath Ledger). Mucho se escribio, comentó y dijo
sobre esa una sola nota, que es lo primero que escuchamos ni bien
empieza “Why So Serious?”. Tal como lo señalaron los compositores en una
reciente entrevista, el tema buscaba crear en el espectador una
sensación de incomodidad. No cabe duda que es del todo efectivo. Las
variaciones de esa nota son muchas, como en “Always a Catch”, o en “And
I Thought My Jokes Were Bad”, aunque también hay algunas que no están en
el disco, pero en general siguen la línea del
primer corte del CD.
Un segundo tema que bien merece la pena ser destacado, es el que
escuchamos en la última parte de “Harvey Two-Face”. De tinte más
sinfónico que el tema del Joker, el tema de Two-Face (magnífico y
realista Aaron Eckhart) en realidad es una variación torcida de los
momentos musicales que lo presentan como el héroe público de Gotham
City. Este tema (evidentemente compuesto por Newton Howard, por el
estilo) agradará más a los tradicionalistas. Aún así, se encuentra muy
lejos de la parodia que acompañaba a Tommy Lee Jones y, por eso mismo,
por primera vez en la historia podemos disfrutar de un Two-Face
exactamente como es en el cómic, tanto física como emocionalmente.
Zimmer y Howard nos hacen recordar también algunos pasajes de música
melancólica, que ya habían introducido en Batman Begins.
Tal es el caso de “Blood On My Hands” y “Watch the World Burn”, donde
las cuerdas marcan un contraste entre los dos grupos de escenas más
fuertes de la película – las tristes (como la perdida de Rachel) y las
agresivas (como el tenso final).
No podían faltar los grandes temas de acción y persecución (claramente
compuestos por Zimmer, porque se nota mucho su estilo). “Aggressive
Expansion”, “Like a Dog Chasing Cars”, o “Agent of Chaos” suenan como
una especie de reinvidicaciones más agresivas de aquellas pistas con
música de acción sacadas de Batman Begins. Es una
verdadera delicia ver a Batman volar hacia un oscuro rascacielo, o
montado en su espectacular Batimoto, acompañado por semejante música
percusiva.
Los coleccionistas de mente abierta saldrán de la sala del cine
emocionados y tarareando – esperando más. Lo lamentamos por aquellos que
todavía viven con el recuerdo de las bandas sonoras anteriores, porque
evidentemente The Dark Knight será a partir de ahora su
conección con semejante saga maestra.
En suma, The Dark Knight es una grandiosa combinación
entre imagen y música. Además, es una gran muestra de que puede lograrse
una excelente colaboración entre dos compositores de estilos diferentes.
De la misma manera que el trabajo de Hans Zimmer y James Newton Howard,
se necesitaron los esfuerzos de dos amigos para escribir la reseña de
este CD.
“Bienvenidos a un mundo sin reglas”... Lo demás – lo verán y sentirán
por sí mismos.