Música compuesta por
HANS ZIMMER
Decca / Universal
B000647902
14 Tracks - 72:06
Edición: 2006
Calificación: C
C C




( otros
discos )
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The
DaVinci Code
por Iordan Stoitchkov
Desde hace muchísimo tiempo que en el campo de la literatura no aparecía una novela que creara tanta polémica, como
El Código DaVinci de Dan Brown. Envuelta en misterios y especulaciones, el libro terminó siendo el más vendido de los últimos
diez años. Era de suponerse que su versión cinematográfica no se haría esperar.
The DaVinci Code, la película, nos llega de la mano del experimentado director Ron Howard. Desde el principio, muchos supusieron que en la música de este filme lo acompañaría su eterno colaborador James Horner. ¡Pero no! La tarea de musicalizarla recayó en el omnipresente Hans Zimmer.
Recordemos rápidamente que Howard y Zimmer trabajaron juntos en una ocasión, en
Backdraft, allá por el año 1991. Ya en esa lejana oportunidad, Zimmer no vaciló en irrumpir públicamente que
“jamás trabajaría con el director que hizo la aburrida Cocoon”
(cito FSM), sin ni siquiera saber que ese era precisamente el mismo director con el que estaba trabajando en
Backdraft…
Pero evidentemente, cuando llega la hora de juntar dinero, lo comercial está por encima de los afectos personales. Porque tanto la película, como el score de
The DaVinci Code no logran desarrollar ese aire misterioso y atrevido de la novela original, sino que se basan en un comercialismo y
poca originalidad, que encima es totalmente predecible.
Pero como vamos a hablar aquí del álbum con la música de Hans Zimmer, no podemos dejar de destacar algunos momentos de inspiración. El primero aparece desde el primer track ”Daes Mercurii Martius”, donde por primera vez escuchamos a un Zimmer tan coral. Tanto aquí, como en muchos otros cortes del disco, el coro posee el papel central en la partitura.
En “L’Espirit Des Gabriel” podemos escuchar las inmediatamente reconocibles líneas zimmerianas, que mezclan orquesta con sintetizadores. En “Fructus Gravis” se escuchan unas oscuras notas de suspenso, llevadas principalmente por las cuerdas.
En “Malleus Maleficarum” y en “The Citrine Cross” el coro irrumpe nuevamente de manera solemne, mientras que ya hacia el final del largo tema “Beneath Alrischa” aparece una base rítmica muy interesante, que agrega unas relativamente cortas notas de acción a ésta,
ya de por sí, temáticamente pobre, aunque correcta obra.
El resto del álbum se basa mayormente en temas oscuros y en escala menor, que más que nada buscan subrayar el misterio, sin entrometerse en las imágenes. Y es cierto que logran el buscado efecto, pero para aquellos que llegaron hasta aquí con la escucha, lo mejor de todo el CD son, sin duda, los últimos dos tracks:
“Chevaliers de Sangreal", con sus más de 4 minutos de duración, es un épico tema para gran orquesta y coro mixto, que destaca como uno de los mejores temas que hayan salido de la fábrica de Zimmer en los últimos años.
“Kyrie for the Magdalene" es un hermoso tema completamente coral, donde destaca además la voz de la soprano Hila Plitmann. ¡Pero, oh, sorpresa! Cuando leemos detalladamente las notas del booklet, nos encontramos que este tema en realidad es compuesto por el veterano compositor inglés Richard Harvey.
De hecho si nos detenemos a leer mejor, veremos que, como es de su habitual costumbre, Zimmer ha utilizado los servicios de varios “amigos”: en primer lugar el citado Richard Harvey, como compositor de música adicional y director de la orquesta; a Nick Glennie-Smith como orquestador y director del coro; a Graham Preskett como arreglador de las partes vocales; a Mel Wesson como diseñador de las partes ambient; además de Lorne Balfe, Henry Jackman y Daniel Pinder como arregladores y consultores…
Con el temor de parecer demasiado pretenciosos, pero con esa larga lista de nombres inminentemente enfrente, uno puede llegar a preguntarse: ¿Cuánto de la muy efectiva partitura de
The DaVinci Code es realmente hecha por el propio Hans Zimmer?
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