The
Greatest Game Ever Played
por Gustavo
Kucharczyk
El género o subgénero de películas deportivas nos ha dado un puñado de films de diferentes características y calificaciones. Siempre rayando el estilo documental o biográfico, o simplemente retratando una ficción heroica, estas películas están por lo general orientadas al consumo interno, con un público ávido por saber algo más de su equipo o estrella favorita, o experimentar algo de la adrenalina que genera estar dentro de una competencia deportiva.
Desde muy buenas obras, como por ejemplo Raging Bull, Field of Dreams, Chariots of Fire o
The Natural, a otras no tan sobresalientes como ser Cinderella Man, Radio,
Miracle o Mr. Baseball, en la industria cinematográfica, desde casi sus comienzos, se han plasmado en la pantalla grande todo tipo de deportes. Desde las míticas cuadrigas o las luchas entre gladiadores, hasta todas las competencias deportivas actuales que podamos imaginar: boxeo, fútbol, fútbol americano, tenis, básquet, béisbol, atletismo, carreras de caballo y un largo etcétera. Hasta el golf ha tenido más de una película, en donde directa o indirectamente se practicara este deporte.
Un punto a favor y que tiene que ver con nuestro tema, es que casi todos los films deportivos cuentan con excelentes trabajos musicales a cargo de renombrados compositores de la talla de Jerry Goldsmith
(Hoosiers, Rudy), James Horner (Field of Dreams,
Radio), Randy Newman (The Natural, Seabiscuit), Mark Isham
(Miracle, Invincible), Thomas Newman (Cinderalla Man), por nombrar un puñado de nombres y algunos de sus trabajos dentro del género.
En el caso de The Greatest Game Ever Played, la música estuvo a cargo del ascendente Brian Tyler
(Children of Dune, Timeline, The Final Cut) y fue dirigida por el actor Bill Paxton que, basada en un hecho real, cuenta lo ocurrido en el
US Open del año 1913. Cabe mencionar que éste es el segundo film en donde Brian Tyler y Bill Paxton unen sus conocimientos; ya lo habían hecho en
Frailty (2001), segundo film de Paxton.
El score de The Greatest Game Ever Played fue editado por el clásico sello Hollywood Records y la edición está bastante bien, teniendo en cuenta que
este sello no se caracteriza por derrochar ingenio a la hora de realizar sus ediciones. La orquestación esta acreditada a Robert Elhai, Dana Niu, Brad Warnaar, Andrew Kinney y Jennifer Hammond, lo que supone que al haber tanta gente involucrada, el resultado final va a ser carente de un estilo definido. Y a decir verdad, eso se nota. Pasemos a los hechos.
Ya en el comienzo, el tema principal de la película (“Main Tiltle Overture”) nos recuerda mucho al estilo de James Horner, y más precisamente a su composición para la cinta
Legends of the Fall. Está claro que, si bien la impronta de Tyler es notoria en el track, se diluye fusionándose con el estilo del músico antes mencionado, logrando así un híbrido muy particular para nada desechable, todo lo contrario, un tema muy dulce, melancólico y dinámico a la vez.
Pero las sorpresas no terminan ahí. Ni bien comienza el track 2 (“Immigrant’s Theme”) el cambio de estilo es radical, y un claro tema “á la Thomas
Newman” se comienza a gestar. Es asombroso cómo se salta de un tema al otro con dos estilos bien diferentes, hasta se diría, casi opuestos, como son los de James Horner y Thomas Newman. Pero lo que causa más asombro y admiración es lo bien que encajan en el score.
En los siguientes tracks se van alternando los tres estilos. Por momentos y como es debido, el de Tyler predomina, como por ejemplo en el track 6 (“A Call To Arms”) de tono muy militar, como él mismo sabe hacer. Nuevamente en el tema 7 (“The Greatest Game Ever Played”) escuchamos claramente
Legends to the Fall, acá ya sin intervención de otro estilo, y como se viene dando casi como de costumbre en el score, el track siguiente (“Dog Leg”) esta “dedicado” una vez más a Thomas Newman.
En los siguientes temas se repite la misma premisa: un mix de los tres estilos, pero se nota el predominio de Newman por sobre el resto. El track 17 (“An Unlikely Outcome”) es un muy emotivo tema compuesto todo con cuerdas, con una primera parte en piano y una segunda acompañada por violines, que recuerda mucho al track 2 (“The Ludlows”) del mencionado score de Horner. Ya en los últimos tracks aflora nuevamente un estilo que le pertenece más a Tyler que a los otros mencionados.
El disco contiene tres canciones hacia el final, una coral cantada por la soprano Dawn Upshaw y dos de época cantadas por Amick Byram y Joe Jackson. Coronando el score, nos encontramos con que el tema de cierre (“End Titles Overture”) es muy similar al del inicio.
Si no fuera por las “alusiones” a los otros dos compositores, The Greatest Game Ever Played
contaría con una frescura digna de agregarle a la calificación
una cuarta C, pero en definitiva, es un lindo score que presenta la admirable cualidad de contar con la presencia fantasmal de James Horner y Thomas Newman en una especie de “mano a mano” con Brian Tyler; por momentos muy solemne, emotivo y a la vez ágil y dinámico.