Música compuesta por
PATRICK DOYLE
Warner Bros. / Sunset
9362 49631 2
24 Tracks - 64:12
Edición: 2005
Calificación: C
C C C ½


( otros
discos )
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Harry
Potter and the Goblet of Fire
por Jorge Luis Viera
La justicia llega tarde, pero siempre llega. La banda sonora del film
Stepmom iba a ser compuesta originalmente por Patrick Doyle en 1988, pero debido a sus problemas de salud terminó siendo sustituido por el popular John Williams. Ahora, gracias a Harry Potter y luego de tres bandas sonoras compuestas por el autor de
Jaws, la situación se revierte – saludablemente – ya que Williams tuvo que retirarse de
Harry Potter and the Goblet of Fire debido a que sus compromisos anteriores le impedían entregar su material a tiempo. Ahí fue cuando Doyle finalmente tuvo la oportunidad.
The Goblet of Fire es, en la saga fílmica de Harry Potter, una película distinta de las primeras tres. En mucha de la ficción fantástica británica la diversión se equilibra con una oscuridad cada vez mayor, tal y como ocurre en la trilogía de
The Lord of the Rings de Tolkien o los libros de Narnia de C. S. Lewis.
Naturalmente siempre hay pronósticos anticipados y también algo de temor cuando un nuevo compositor asume la responsabilidad de otro, en una serie de filmes consagrados. Al respecto dice Patrick Doyle:
“Estoy particularmente orgulloso de mi partitura para este Harry Potter. Es un proyecto de alto perfil y la presión es importante. Pero puedo soportarlo, sino no habría aceptado este trabajo, duro pero a la vez muy agradable. La complejidad y la madurez del libro de Rowling, con sus nuevos personajes y temas oscuros, son un desafío para mí. También es una gran oportunidad explorar musicalmente nuevas ideas”.
Si enumeramos las películas para las que Doyle compuso, encontramos un hilo común:
Henry V (1989); Great Expectations y Quest for Camelot (1998);
Mrs. Winterbourne (1996); Much Ado About Nothing (1993)... Es decir que su carrera lo hace perfecto para un score de Harry Potter. La magia y la brujería está siempre ligada a lo antiguo, lo medieval y podemos encontrar ese estilo en esta banda de sonido, prestando un mayor sentido de madurez a la película.
Sin embargo, Williams no está totalmente ausente en este score. Su tema principal siempre aparece citado y el tema de Voldemort sin duda posee su estilo, ilustrando de manera elocuente el alma negra del mago.
En el álbum, entretanto, desde las primeras notas de “The Story Continues” la música de Doyle nos lleva otra vez hacia otra aventura del niño mago, con su talento y su estilo habitual, aunque sin perder de vista la senda profesionalmente trazada por Williams. Este tema, en la cual el escocés presenta su propia versión del “Hedwig’s Theme” de Williams imprime el tono hasta el final.
Agrega Doyle: “Personalmente, era algo que me excitaba. Así como el trabajo de Williams en los primeros tres scores, siento que la música está necesitando un cambio porque la historia es más oscura y más madura. Williams desde luego hubiese podido escribirla, pero la verdad es que el mundo de Harry Potter puede pertenecer a cualquier persona con la visión musical para apoyar sus necesidades”.
Continuando con nuestro análisis, la película tiene muchos momentos oscuros y la banda de sonido – necesariamente – debe igualarla. El ya citado “The Story Continues” es un tema que indudablemente tiene sus orígenes en Doyle, no en Williams. Él se encuentra más presente en temas como “The Quidditch World Cup” para la llegada de los búlgaros, y sobre todo en el comienzo de este tema, que anuncia la llegada de los competidores irlandeses.
“Neville's Waltz” y “Potter Waltz” ponen en relevancia la oscuridad. Sin embargo, temas como “Golden Egg” y “Voldemort” manejan transiciones maravillosas de la luz hacia la oscuridad y viceversa. En “Foreign Visitors Arrive” oímos una versión del “Hedwig’s Theme” mientras que Harry y sus amigos llegan a la escuela. Esta es seguida por una melodía al estilo Debussy para el equipo de Beauxbaton y un acercamiento a Wagner para el equipo de la escuela de Durmstrang.
En “The Dark Mark” oímos un nuevo tema para Voldemort que aparecerá también en la pista que lleva su nombre. También tenemos un nuevo motivo para Harry, que encontramos desglosado en pequeños fragmentos a través del score, este tema es sombrío, pero al mismo tiempo magnífico. Se hace presente además, convenientemente arreglado, en “Harry in Winter”, en “Cedric Death” y con un tratamiento épico en “Another Year Ends".
¿Y la acción, se preguntarán ustedes?... En el score se hace evidente en temas como “The Dark Mark”, “Harry Sees Dragons” y “The Black Lake”. El drama siniestro aparece en “Sirius Fire" y en “The Goblet of Fire” donde es compensado por los temas más emotivos que Doyle escribió. El citado “Harry in Winter” es el mejor de éstos, proporcionando un excelente tema de amor para Harry y tiene una exquisita belleza.
La dirección de Mike Newell es sólida en el film, pero al ser The Goblet of Fire
el más largo de la saga, la película hubiese durado demasiado, por lo tanto muchos argumentos secundarios fueron eliminados. En consecuencia, tanto la película como su banda de sonido tienen un diagrama muy simple. Newell ha colaborado en otras oportunidades con Doyle, en
Donnie Brasco e Into the West.
El score que Patrick Doyle proporciona al film es oscuro y enérgico, pero – al igual que la película – no alcanza el nivel de
Harry Potter and the Prisoner of Azkaban (2004). Su banda sonora tiene temerarios cornos, increíble energía y acordes dramáticos.
Para finalizar, las tres canciones del álbum pertenecen a Jarvis Cocker (“Do the Hippogriff”, “This is the Night” y “Magic Works”) y todas aparecen en la película, pero en el CD no agregan demasiado. Después de todo, comprendamos que como los protagonistas ya son adolescentes, se supone que la música que los identifica es el Rock.
En definitiva, en Harry Potter and the Goblet of Fire, Patrick Doyle es brillante, romántico, amenazador, majestuoso, misterioso y heroico… según convenga. Desafortunadamente, en el filme muchas veces su música queda por debajo de los efectos sonoros y algunos temas incluso se cortan precipitadamente. La edición discográfica al menos le hace justicia, como
corresponde.
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