I Am
Legend
por
Iordan Stoitchkov
El libro Soy Leyenda, escrito por Richard Matheson, desde hace décadas ha sido una de las novelas de ciencia-ficción más originales e impactantes. Matheson se ha ganado un merecido pedestal entre sus colegas de oficio, como Phillip K. Dick o Ray Bradburry. Porque cuando el ámbito de lo fantástico se une a las capacidades del cine, todo es posible – incluso que en el mundo quede un solo sobreviviente.
I Am Legend, como es el título en el idioma original del libro, ha resultado de gran interés para los cineastas y fue llevado a la pantalla en más de una ocasión. El conocido director de clase B, Roger Corman, rodó en 1964 una versión con Vincent Price, llamada
The Last Man On Earth. En 1971 aparece la que es, hasta ahora, la versión más famosa, aunque con un título bastante diferente –
The Omega Man, protagonizada por Charlton Heston.
Sin recaer en juicios de valor, en la subjetiva opinión de quien escribe estas líneas, de entre todos los actores
del Hollywood actual, el menos apropiado para interpretar el personaje
del científico Robert Neville en la nueva versión del 2007 era Will Smith.
En especial teniendo en cuenta que durante meses corría el rumor que
Arnold Schwarzennegger volvería a la pantalla interpretando
precisamente este papel.
Pero no debemos olvidar
que, ante la constante negativa del "gobernador", las cintas más taquilleras de ciencia-ficción
han sido las de Smith (recordemos Independence Day, Men in Black, etc.) y parece que al propio actor le gusta mucho este exitoso género, pues de
I Robot, pasa a ser I Am Legend.
En esta oportunidad lo acompaña el talento de otro gran compositor, como es James Newton Howard. A diferencia de las pilas de acción que Marco Beltrami nos regaló en
I Robot, en I Am Legend el director Francis Lawrence y el compositor James Newton Howard han optado ir por el camino de las sonoridades oscuras, misteriosas y sobre todo elegíacas.
“My Name is Robert Neville” es la melodía que engloba esta banda sonora e introduce lo que sería una versión preliminar del tema del personaje principal. Es una melodía hermosa, llevada por solo de trompeta, solo de piano, coro y sobre todo por un gran conjunto de cuerdas (¡110, según los nombres de intérpretes listados en la carátula del disco!). Este tema principal reaparece varias veces a lo largo de toda la partitura, como en “Scan Her Again”, o
en “The Pier”.
Un segundo motivo musical, que podríamos denominar “el de los seres queridos” es el que podemos escuchar en pistas como “Sam’s Gone” o “Reunited”. Este segundo motivo está esencialmente basado en el tema principal, pero en variaciones con maderas y bronces. Howard hace un excelente uso de las capacidades dramáticas que pueden ofrecer las enormes orquesta y coro hollywoodenses, ensambladas para este caso.
A ningún score de ciencia-ficción que se precie podría, ni debería, faltarle al menos un tema dramático destacable. En
I Am Legend los hay varios, puesto que, como sabemos, en realidad “el último hombre en la tierra” no está solo. En primer lugar está “Evacuation” (para la escena en la que Neville recuerda la destrucción del helicóptero en la que iba su familia). Aquí Howard también emplea mucha cuerda,
crescendos de cornos, junto a percusión, y de nuevo coro.
El tema de acción destacable es “Darkseeker Dogs” (lo escuchamos cuando Neville y su perro son atacados en la ciudad al anochecer por los infectados). Aquí el compositor hace uso de algunos efectos con la percusión, que le dan un ritmo más acentuado y estridente a la partitura. Efectos parecidos se logran en las pistas posteriores “The Jagged Edge” (acompañando la feroz pelea en el muelle de Nueva York) y “I’m Sorry” (para la batalla final en el laboratorio).
La idea de la historia posee intrincada una gran dosis de filosofía en sí misma. Cuántas veces habremos pensado en qué se sentiría ser el único hombre en la faz de la tierra, carecer de todo tipo de contacto humano por años, tener acceso ilimitado a cualquier lugar… Por eso la música que resurge en “Epilogue” no es del tipo heroica o marchosa, sino solitaria e introspectiva, incluso podríamos decir melancólica.
Como podemos ver y escuchar, con I Am Legend James Newton Howard demuestra por enésima vez que es un especialista tanto en la ciencia-ficción, como en cualquier otra cosa que le pidas. Este
score es uno de los mejores del compositor y resulta altamente recomendable para cualquier seguidor – del libro, de la película, del género cinematográfico, o del
compositor.