Música compuesta por
JAMES NEWTON HOWARD
Decca / Universal
B000730902
16 Tracks - 60:49 min.
Edición: 2006
Calificación: C
C C C




( otros
discos )
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Lady in
the Water
por Gustavo
Kucharczyk
Esta historia empieza como todo cuento, con las simples palabras “había una
vez”... pero como se darán cuenta, dista de serlo. Había una vez, una joven pareja que dio a luz a un niño en un pueblito de India, llamado Mahé. Tiempo después se mudaron a Estados Unidos, el niño creció y, luego de que le regalasen una cámara
Súper-8 y sentir adoración por el director de cine Steven Spielberg, el joven decidió volcarse por la profesión de su héroe. A los 17 años de edad ya había realizado 45 películas caseras. Su nombre: Manoj Nelliattu Shyamalan, o como todos lo conocemos: M. Night Shyamalan.
Fue el escritor de todas las películas que dirigió hasta la fecha, y también productor y ocasional actor en más de una. Sus dos primeros films para cine
(Praying with Anger y Wide Awake) resultaron fracasos de taquilla, pero fueron bien vistos por la crítica, lo que le permitió un contrato con Touchstone Pictures, compañía subsidiaria de Disney. En 1999 entrega a esta compañía dos historias:
Stuart Little y The Sixth Sense, reservándose la última como director. A partir de aquí todos conocemos más o menos el cuento (o mejor dicho, la historia). Shyamalan dirigió cuatro films más:
Unbreakable, Signs, The Village (estas tres para Touchstone/Disney) y
Lady in the Water (ya para Warner Bros., luego que Touchstone/Disney rechazara producir este guión). Pero más allá de que la compañía le dio la espalda al director, su músico fetiche, no.
El excelente compositor James Newton Howard (Man in the Moon, The Prince of Tides, Vertical Limit, Peter Pan, Hidalgo, King
Kong) se unió al equipo de Shyamalan a partir del film The Sixth Sense y ha estado con él hasta la fecha. Incluso una de sus seis nominaciones a los premios Oscar fue gracias a una película que compuso dentro de este equipo,
The Village (sus otras cinco nominaciones fueron: como mejor banda sonora para las películas
The Prince of Tides, The Figitive y My Best Friend’s
Wedding, y como mejor música para las canciones de las películas
Junior y One Fine Day). Finalmente, así llegamos a donde queríamos: hablar del score que James Newton Howard compuso para la película de M. Night Shyamalan
Lady in the Water.
Primero convengamos que Shyamalan escribió esta historia pensando en un cuento de hadas que había inventado para hacer dormir a sus hijas, elemento importante que transmitió a Howard para componer la banda sonora. Todo el score esta impregnado de este hálito angelical, que bien supo darle a su anterior trabajo para
Peter Pan, pero esta vez (y muy acertado por ser una película de Shyamalan) le dio un tono más oscuro y siniestro, guardándose los tonos claros y dulces para los momentos en donde se exponen la bondad y la esperanza, cualidades que trasmiten las imágenes del film y que son a ciencia cierta, las claves del mismo. La edición estuvo a cargo del sello discográfico de Universal, Decca Records, con un tratamiento bastante clásico en cuanto al diseño de tapas, cantidad de tracks y duración (contando con 12 temas de score y 4 canciones). La orquesta estuvo a cargo del ya mítico Pete Anthony.
Al primer tema musical (”Prologue”) lo podemos catalogar, como bien lo indica su nombre en inglés, como una suerte de “había-una-vez” de la historia, pero no sólo de la historia en imágenes, sino también, de la que encierra escuchar la suma de todos los tracks, porque este tema claramente nos genera la expectativa de ver o escuchar el comienzo de un cuento. Ya en los siguientes tracks es un constante “entrar y salir” de la
más lúgubre oscuridad a la más acogedora luz; una sucesión de temas en donde se van mezclando endulzadas notas con otras mas perturbadoras, creando así una suerte de misticismo literario que denota nuevamente el éxito de la dupla
Howard-Shyamalan. Lo anteriormente expuesto se puede apreciar en toda su magnitud en el track 5 (”The Blue World”) y en el siguiente (”Giving the Kii”) que de alguna forma, describirían al mundo de las criaturas de fantasía, dos temas que distan de ser angelicales y tranquilos, como Shyamalan describió en la pantalla al mundo de hadas, con cierto parangón con el nuestro.
Muchos de los temas de Lady in the Water nos describen (y se puede sentir al escucharlos) una frecuente y ansiosa búsqueda, la cual se clarifica viendo la película, que a decir verdad, es un tema recurrente en los films de Shyamalan. Tal vez sea por eso que este score tiene cierto paralelismo con los anteriores trabajos de
Howard-Shyamalan; el sonar de violines nerviosos en constante crescendo para culminar con la orquesta casi a pleno son características ya clásicas de lo dicho anteriormente, lo que nos hace apreciar y aplaudir este tipo trabajo, ya que los sonidos y las imágenes se conjugan de forma casi perfecta.
Los tres últimos tracks orquestales (“The Healing”, “The Great Eatlon" y “End Titles”) y la primera canción (”The Times They Are A-Changin”) tienen dos particularidades: encierran todo lo antes dicho y están encadenados, moda que tienen sus “pros” y sus “contras”, ya que muchas veces no se logran apreciar en forma separada.
Encontramos también algunos coros que salpican los temas y le dan más fuerza, pero dejan con ganas de seguir escuchándolos.
El encadenado que se forma entre los tracks 11, 12 y 13 es sublime, irradia ternura y paz, como corolario de la historia. Los temas cantados son cuatro escritos por Bob Dylan y se pueden dividir en dos: los dos primeros (“The Times They Are A-Changin” y “Every Grain of Sand”) interpretados por el grupo A Wisper In The Noise y por Amanda Ghost, respectivamente, son tranquilos y los dos últimos (“It Ain’t Me Babe” y “Maggie’s Farm”) ambos interpretados por Silvertide, son mas pesados.
Como conclusión, podríamos decir que, si bien el film de Lady in the Water no fue un éxito y la historia tampoco es a lo que nos tenía acostumbrados el director, el vínculo entre score e imágenes esta muy bien balanceado. Siempre será un acierto el hecho de tener a un músico de la talla de James Newton Howard.
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