Música compuesta por
JERRY GOLDSMITH
Varése Sarabande Club
VCL
11061055
24 Tracks - 45:09 min.
Edición: 2007
Calificación: C
C C





( otros
discos )
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Runaway
por Gustavo Kucharczyk
Hagamos un poco de historia. La prolífica y subyugante década del ’80 (la cual muchos añoramos con cierta melancolía) fue una de las mejores para el cine hollywoodense. Ya lejos de los tiempos dorados que supo tener el cine y luego del punto de inflexión, en todo sentido cinematográficamente hablando, que resulto ser
Star Wars (1977), esta particular época (que mas precisamente podríamos ubicar entre mediados de los ’70 hasta finales de los ’80) supo poner énfasis en el cine o más precisamente, en los géneros más desechados o aborrecidos en los años pasados.
Gracias a que films de vanguardia como Jaws (1975), Close Encounters of the Third Kind (1977),
Halloween (1978), Mad Max (1979), Alien (1979),
Raiders of the Lost Ark (1981), Blade Runner (1982) y un largo etcétera,
que impusieran un estilo narrativo y visual muy parejo, donde las historia era soportada por efectos especiales artesanales sin llegar a ser pretenciosos, es que nació una camada de películas que pretendían subirse al tren del éxito de sus predecesoras.
Runaway (1984) merecería estar en la lista de vanguardistas, ya que fue concebida como la película de ciencia-ficción de ese año y estaba destinada a ampliar el horizonte del género al que apuntaba (del cual las ya mencionadas
Mad Max, Alien y en particular Blade Runner habían puesto la fructífera semilla). El éxito lo tenia casi asegurado: el protagonista principal era el actor Tom Selleck, que por aquel entonces estaba en su apogeo gracias a la serie de TV
Magnum P.I., quien luego de tener que rechazar el papel de Indiana Jones por razones contractuales con la serie, vio la oportunidad de redimirse en esta cinta, y como su antagonista estaba el cantante del grupo
Kiss, Gene Simmons.
El argumento dejaba en claro a que género pertenecía: thriller de ciencia-ficción; con un interesante subgénero: ciencia futurista en contra de la humanidad. El porqué de que
Runaway no haya llegado más lejos se lo debe, en particular, a otra película de similares características que se estrenó tan
sólo dos meses antes en el mercado norteamericano. Sí, efectivamente, nos referimos a
The Terminador (1984).
El director de Runaway fue Michael Crichton, el famoso y exitoso escritor de tantos
best-sellers, quien ya venia de dirigir películas como Coma (1978) y
The First Great Train Robbery (1979), luego de su primera incursión tras las cámaras en el telefilm
Pursuit (1972). Fue precisamente en esta última cinta donde conoció y unió fuerzas con quien compondría las otras dos películas mencionadas y varias adaptaciones de sus obras literarias, nos referimos al maestro Jerry Goldsmith.
Es bastante conocido en el ambiente bandasonoríl, el hecho de que Runaway
es la más “sinfónica” de las tres obras totalmente electrónicas que Goldsmith haya realizado (las otras dos son
Criminal Law y el rechazado Alien Nation), incluso el talentoso compositor mencionó que se usaron sintetizadores no para abaratar costos, sino para darle un ambiente más “tecnológico” al film. Era de esperarse, ya que, como se mencionó antes,
Runaway no nació como una película o émulo cinematográfico, sino estaba destinada a ser todo un
blockbuster. Resumiendo las palabras del maestro: “Runaway fue una experiencia inusual, su banda sonora fue concebida y escrita como si fuese orquestal y fue orquestada electrónicamente, aunque no suena a orquesta,
ni tampoco es puramente electrónica”.
El sello Varése Sarabande había editado anteriormente esta banda sonora con 14 temas y era tiempo que una versión extendida viera la luz. Es por ello que el mismo sello la reeditó en su versión “Varése Club”, una Deluxe Edition de 24 temas, sin desperdicios, pero de tirada limitada: solo 2000 copias vieron la luz. Posee una tapa más clara, moderna y más “tecno” que la anterior y un lindo
blooklet, donde se describen los pormenores del film y su música, todo acompañado por las típicas fotos de la película.
Adentrémonos en el análisis en sí. No es extraño que Goldsmith haya querido utilizar sonidos artificiales para esta banda sonora, ya que por más que no sean demasiado agradables, no dejan de evocar en nuestras cabezas un ambiente
tecno y retro-futurista (ya a esta altura, es más retro que
futurista). El “Main Title” deja ver lo que será el score: sonidos electrónicos bien definidos que le dan un aura onírica y se comienza a notar lo que el mismo compositor decía, ya que fácilmente nos podemos imaginar cada tema tocado por una orquesta sinfónica en lugar de una “orquesta simulada”.
Ya en el tema 2 (“Bug Machine”) arrancan motivos mas rápidos y los sonidos electrónicos característicos que marcaron la mencionada década de los ‘80. El tema 4 (“No Interview”) es un claro dolor de cabeza, ya que nos evoca momentos de tensión y suspenso, utilizando sonidos que llevan a la confusión.
En el siguiente corte (“Crazed Robot”) se comienzan a vislumbrar las percusiones típicas del maestro, coronadas con sintetizadores, que continúan a lo largo del disco.
El ritmo del tema 9 (“Alley Fight”) nos contagia la tensión desde su construcción al mejor estilo Goldsmith, para desemboca en los temas 10 (“Shootin’ Up The Ritz”) y 11 (“The Bullet”), cuya conjunción de tres
melodías describen, desde el teclado, la escena del tiroteo que desemboca en la famosa escena de la bala que persigue a su blanco por el calor corporal, todo enmarcado con las famosas percusiones y el final lento del tema 11. El tema
relax o romántico del disco sería el 12 (“She Makes Pasta”).
El tema emblema del disco sería de alguna manera, el 15 (“Lockons”), tema puramente de acción, con sonidos de percusión bien de Goldsmith (como los utilizados en la saga de
Rambo) y que, concentrándose en escucharlo, hasta por momentos parece menos sintético que el resto, como que aquí descargó todo su talento en tratar de disimular, de alguna forma, la estructura electrónica de la banda sonora.
El siguiente corte (“Sushi Switch”) repite el estilo de los anteriores temas con menos acción y más dosis de tensión. Luego hay una seguidilla de temas cortos de acción para escenas especificas que desembocan en la tensión del tema 22 (“Over The Edge”), donde el suspenso predomina los sonidos.
Finalmente tenemos el tema triunfal 23 (“Luther Dies”) y el tema 24 (“No Luther
- The Resolution”), donde vuelven los sonidos tranquilos, etéreos, oníricos y unos teclados a modo de piano, junto a música “pop ochentosa” que brindan la melancolía triunfal de la resolución de la película, terminado con un pequeño muestreo del tema “Lockons”.
La banda sonora de Runaway no deja de ser interesante y una curiosidad más dentro de la vasta filmografía de Jerry Goldsmith, aparte de marcar un punto de referencia en el uso de sintetizadores dentro del séptimo arte. Darle
3 C de 5 es bastante bueno teniendo en cuenta lo difícil que es escuchar y disfrutar un disco 100% electrónico, pero los
acordes característicos del maestro le aportan ese carisma y ese deleite que otras bandas sonoras del mismo tenor no
poseen.
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