Running
Scared
por Iordan Stoitchkov
Tras su exitosa cinta The Cooler,
el director Wayne Kramer nos propone ahora sumergirnos en Running Scared
(2006), una historia oscura, repleta de perdedores de medio pelo que se enfrentan al poder de los suburbios, al frente con Paul Walker.
Mark Isham vuelve a colaborar con Kramer en esta trama sugerente, donde predominan los elementos de una película que mezcla suspenso y acción, pero también las relaciones personales. Pero aquí, el compositor huye de los ritmos asociados comúnmente a la violencia y la acción, para centrarse en un ambiente más oscuro, entregándonos sórdidos paisajes musicales.
Posiblemente, en Running Scared el compositor haya contado con un presupuesto más bajo, pero a lo mejor también podría ser que ese camino de la ambigüedad musical sea precisamente el deseado por los autores del film.
Aquí Isham construye una partitura basada en el empleo de percusión electrónica, con la generación de turbios pasajes atmosféricos, exentos de una melodía determinada, que
podríamos
decir le otorgan al conjunto una sensación opresiva.
Una fórmula que el compositor ya usara en su reciente
L.A.Crash, entregada al empleo de sintetizadores y reforzada, en ocasiones, con una sección de cuerdas y maderas.
El tema central del score emerge, por supuesto, en el “Main Title” y se asocia, claro, con su personaje principal. La melodía es desarrollada por guitarra acústica y eléctrica, acompañada por acordes electrónicos y percusión variada.
Este tema se encuentra a medio camino entre lo tonal y lo atonal, de estructura compleja y poco complaciente. Adopta formas y arreglos varios a lo largo de la partitura – melancólica en pistas como “Nobody Knows Nobody” y “Drive To Brighton Beach”; o contrastando con la violencia en cortes como “Chasing the Bullet”, “MacDaddy / I’m Coming Home”, o
el largo “Iced!”.
Junto al tema principal también aparece un segundo motivo, algo más cálido y de dos notas para guitarra, que se construye como el tema de la familia. Podemos escucharlo por ejemplo en los cortes “Love On A Washing Machine”, “Aftermath / Across the Pulaski Skyway”, o en “I Was Always the Real Joey”.
Por último, Isham construye otro segundo motivo musical, éste algo más raro aún, que se expone en el corte “The Duke”. En el mismo podemos escuchar una mezcla de una lejana melodía rusa con unas notas interpretadas por guitarra eléctrica, que claramente se centra en la musicalización de cierta obsesión de uno de los personajes del film.
Sin duda, Mark Isham demuestra aquí su versatilidad e interés por la experimentación, constituyéndose en uno de los nombres más interesantes del panorama actual.
Running Scared aparece así como un producto muy interesante, pero que por su difícil escucha, posiblemente no quedará en el tiempo como una de sus obras más
recordadas.