Música compuesta por
JOHN POWELL
Varése Sarabande
302 066 732 2
27 Tracks - 63:24 min.
Edición: 2006
Calificación: C
C C C


( otros
discos )
|
X-Men:
The Last Stand
por Gustavo
Kucharczyk
El universo Marvel esta plagado de superhéroes de las mas variadas características, poderes e
importancia: Spiderman, The Hulk, Fantastic Four, Captain America, Iron Man, Daredevil,
son solo algunos de los centenares de personajes que alberga esta compañía comiquera. Nació en
1939 como Timely Comics, en respuesta a la creciente necesidad de lectura rápida y pasatista que imponía la inminente guerra mundial y como contrapunto del éxito que estaba obteniendo su eterno rival DC (nacida en 1934). Ya en un entorno más moderno y en la llamada “Silver Age of Comic Books” (finales de la década del
'50 hasta principios de la década del '70) nacen en septiembre de 1963 de la mano de Stan Lee y Jack Kirby los
X-Men.
Como ocurre con todo superhéroe famoso y en especial rentable, trasciende del medio grafico a la pantalla, primero a la chica y luego a la
grande. Así nos encontramos con que el nacimiento del superhéroe fílmico con formato actual, data del año 1978 con el estreno y éxito de
Superman: The Movie de Richard Donner. A partir de ese momento son muchos los comics que son llevados al cine y también fueron muchos los intentos fallidos de adaptar los
X-Men a este medio. No fue hasta el año 2000 (valió la pena la espera) en que se estrena, de la mano de Bryan Singer, una excelente adaptación de la historieta y, tras el éxito de ésta, en 2003, hace lo mismo su espectacular secuela
X2: X-Men United también dirigida por Singer. En 2006, y tras dejar el banquillo de director a Brett Ratner
(Singer abandono el proyecto para realizar Superman Returns) se estrena la tercera parte
X-Men: The Last Stand.
En lo que nos concierne, las bandas sonoras de las dos primeras películas las realizaron talentosos compositores: Michael Kamen compuso
X-Men y John Ottman X2: X-Men United. Por tal motivo, no es raro que eligieran a otro talentoso y exitoso compositor para la tercera parte y es así que entra en escena el actualmente muy reclamado John Powell. Cabe destacar que las composiciones musicales de la actual trilogía de estos superhéroes fueron realizadas por tres diferentes compositores, cada uno con su estilo musical distinto del resto, pero con un fondo temático similar y muchos puntos en común, como por ejemplo los
main titles de cada película, que guardan ciertas analogías entre ellos.
John Powell (Face Off, Antz, Paycheck, The Bourne Identity &
Supremacy) ha hecho un excelente trabajo al componer X-Men: The Last Stand, un trabajo que no tiene muchos puntos en común con anteriores realizaciones suyas. Y he aquí el punto de mayor acierto, ya que los sonidos a los que nos tiene muy acostumbrados el compositor,
poco se notan en esta labor. En cambio, sí se notan reminiscencias claras al estilo de Danny Elfman (que no es raro, teniendo en cuenta que redefinió el genero al componer varias películas de héroes) y de Alan Silvestri (en particular de sus composiciones para
Van Helsing y The Mummy Returns).
Así, en una primera vista, el score de X-Men: The Last Stand esta muy bien balanceado y acorde con las imágenes filmadas por Ratner. Tanto las escenas de acción, como las más dramáticas, están
finamente musicalizadas por este colaborador de Hans Zimmer.
Magistralmente orquestada por el habitual Pete Anthony, la edición que nos trae Varése Sarabande prácticamente capta la esencia del
film. Ordenados como figura en la cinta, se suceden los 27 tracks que la describen en forma espectacular. Un punto en contra es el hecho de que estos tracks muchas veces se continúan en el siguiente (característica muy de moda en las producciones discográficas actuales) perdiendo muchas veces el sentido de escucharlos en forma aislada. La edición
del booklet es correcta, así como las tapas, aunque no se han inspirado demasiado en el arte de las mismas.
El score abre con un prólogo de 1:10 (“20 Years Ago”) de una forma calma para derivar en el track 2 (“Bathroom Titles”) donde se encuentra el
tema principal de este film, particularmente poderoso y atractivo.
El tema 5 (“Whirlpool of Love”), que oficia a modo de tema de amor junto con los tracks 9 (“Jean & Logan”) y 17 (“Skating on the Pond”), es la primera joya musical que encontramos. Por algunos momentos dinámico, por otros un tanto sombrío, refleja en sus escasos 2:04
un poco de la atracción (y posterior rechazo) entre Jean Grey y Cyclops, e incluso es el primer track donde apreciamos el magnifico aporte coral que Powell usó en esta cinta.
A partir de aquí y por los siguientes tracks, los temas se van tornando más oscuros y se empieza a notar una creciente tensión (bien reflejada y explotada en “Jean & Logan” y en “Entering the House”), con sonidos de percusión equidistantes que van marcando esta tensión, acrecentándola, todo matizado con sonidos armónicos y voces que dan fuerza a la música.
Derivando en el punto de inflexión de la cinta, deviene el track 14 (”Dark Phoenix’s Tragedy”), claro emblema del score y del mismo film, en donde ocurre el momento más trágico de la saga. En un constante
crescendo orquestal deriva, coronado por coros, en el track 15 (“Farewell to X”) y por una carga emotiva en el track 16 (“The Funeral).
Luego del mencionado punto de inflexión de la cinta, el score toma un cauce mas aguerrido, comenzando por el mencionado track 17 (“Skating on the Pond”) que refleja la atracción entre Iceman y Kitty Pryde y siguiendo por temas en donde predominan los sonidos que describen la acción y el enfrentamiento entre los mutantes y el gobierno. Nuevamente una pizca de creciente tensión se hace presente anunciando la confrontación final, acentuado todo por el aporte coral.
El track 23 (“Attack on Alcatraz”) es un buen ejemplo del correcto uso del tema principal dentro del score, dándole personalidad a la pista que se encadena, siendo el puntapié inicial de la batalla que culmina con el mejor tema del score: el track 26 (“Phoenix Rise”). Éste último es igual al track 14 (“Dark Phoenix’s Tragedy”) más el 15 (“Farewell to X”) en todo sentido, no solo porque la construcción temporal es similar, sino porque es majestuoso con creces como el anterior, salvo que
éste esta dotado de una fuerza coral impresionante que realza el momento culminante del film.
Para finalizar, el end titles del score (”The Last Stand”) es muy bueno también. Se encuentra dividido en dos notorias partes: la primera representa al epílogo del film y la segunda arranca en el preciso momento en que empiezan a sonar los acordes del tema principal y aparece el nombre de Brett Ratner en la pantalla. Aquí se pueden apreciar ciertos arreglos “a lo Powell” que quedan muy bien en el cierre.
X-Men: The Last Stand es una banda sonora que no
sólo los amantes de John Powell deben tener, sino que es una pieza fundamental en toda colección de
soundtracks.
|